VALENCIA | 5 de febrero de 2026 – Una jornada de pánico y destrucción se ha vivido este jueves en el corazón de Valencia. Las rachas huracanadas de la borrasca Leonardo, que han llegado a rozar los 100 km/h en la capital, han provocado el desprendimiento de fachadas, la caída de mobiliario urbano y un reguero de árboles derribados, dejando un balance provisional de dos personas heridas y el cierre total de parques y espacios públicos.
Susto en la Plaza del Ayuntamiento
El incidente más mediático ha tenido lugar alrededor de las 14:15 horas en la confluencia de la calle de las Barcas con la Plaza del Ayuntamiento. La fuerza del viento arrancó de cuajo un ventanal de grandes dimensiones y parte de la estructura de la fachada del restaurante de comida rápida Taco Bell.
Los fragmentos de cristal y metal impactaron contra una joven turista de 19 años que paseaba por la zona. Según fuentes del Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU), la víctima sufrió una contusión en el brazo y, tras ser estabilizada por una unidad de Soporte Vital Básico, fue trasladada al Hospital Clínico. Los Bomberos de Valencia tuvieron que intervenir de urgencia para sanear el resto de la fachada y evitar que nuevos elementos cayeran sobre los transeúntes en una de las zonas más concurridas de la ciudad.
Derrumbe de una farola en Guillén de Castro
Apenas quince minutos antes del suceso en el Taco Bell, la alarma saltaba en la confluencia de las calles Quevedo y Guillén de Castro. Una farola de gran porte, incapaz de resistir las embestidas del viento, cedió y se desplomó sobre la vía pública.
En este accidente resultó herido un hombre de 55 años, quien recibió un fuerte impacto en la espalda. Una unidad del SAMU acudió al lugar y, tras una primera exploración por contusión dorsal, el herido fue evacuado al Hospital General. La policía ha mantenido cortado el tráfico en este punto mientras las brigadas municipales retiraban los restos de la luminaria.
Una ciudad bloqueada por el viento
El escenario en el resto de la ciudad es de «zona de guerra» botánica. Los Bomberos han atendido más de 200 servicios en apenas unas horas. La caída de árboles y palmeras ha sido constante en avenidas principales y barrios periféricos, aplastando vehículos estacionados y bloqueando aceras. Especialmente preocupante ha sido la situación en las grandes vías, donde el desprendimiento de ramas ha dificultado la circulación.
Ante el empeoramiento de las condiciones, Emergencias ha elevado la alerta a nivel naranja. El Ayuntamiento ha reaccionado de inmediato decretando el cierre de todos los parques y jardines, así como de los cementerios municipales. Asimismo, se han suspendido todas las actividades deportivas al aire libre organizadas por la Fundación Deportiva Municipal.
Las autoridades insisten: se debe evitar caminar bajo cornisas, andamios o zonas arboladas mientras dure el frente de racha. La previsión indica que el viento seguirá siendo protagonista hasta bien entrada la noche, cuando la borrasca Leonardo comience a desplazarse hacia el interior.
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