-
La sesión, enmarcada en la iniciativa Vithas Aula Salud e impartida por la defensora de las personas con discapacidad de la ciudad de Valencia, se celebrará el 13 de febrero a las 11:30 horas en la segunda planta del hospital y estará abierta a pacientes, familias, profesionales y público general.
-
El daño cerebral adquirido puede generar cambios significativos en la vivencia de la sexualidad en sus distintas dimensiones, en el Instituto de Rehabilitación Neurológica de Vithas (Irenea) este aspecto se aborda como parte del proceso global de neurorrehabilitación.
Valencia, 6 de febrero de 2026. El próximo 13 de febrero, con motivo del Día de la Sexualidad, el Instituto de Rehabilitación Neurológica de Vithas (Irenea), centro integrado en el Instituto de Neurociencias de Vithas, recibirá la visita de Gema Más Marina, defensora de las personas con discapacidad del Ayuntamiento de Valencia, quien, en el marco de la iniciativa Vithas Aula Salud, impartirá la charla «Sexo: más allá de las limitaciones». La sesión, abierta al público, se celebrará a las 11:30 horas en la segunda planta del Hospital Vithas Valencia Consuelo, y está dirigida a pacientes, familias, profesionales y a cualquier persona interesada que desee asistir.
La iniciativa tiene como objetivo visibilizar la importancia de la sexualidad y la afectividad como dimensiones esenciales de la calidad de vida de quienes presentan distintas capacidades. Aunque todavía persisten tabúes sociales en torno a la vida sexual de las personas con discapacidad, la sexualidad constituye una realidad inherente al ser humano y contribuye de manera decisiva al bienestar personal, emocional y relacional.
Desde su propia experiencia vital, Gema Más Marina, jurista, activista feminista y mujer con parálisis cerebral, abordará esta realidad desde una perspectiva cercana, reivindicativa y profundamente humana. A lo largo de la charla compartirá cómo, más allá de los modelos normativos, la vivencia de la sexualidad también se construye a partir de los pequeños gestos, las sensaciones, el afecto y el disfrute de los detalles, reivindicando el placer como un derecho y como una experiencia posible en contextos de discapacidad.
Sexualidad y daño cerebral
Esta mirada cobra especial sentido en el contexto del daño cerebral adquirido, donde las secuelas físicas, cognitivas y emocionales pueden influir de forma directa en la vivencia de la sexualidad. Tal y como recoge el cuaderno «Sexualidad y daño cerebral adquirido» (Cuaderno nº 11) de la Federación Española de Daño Cerebral (FEDACE), resulta fundamental normalizar y acompañar la sexualidad como parte del proceso de recuperación y de la vida tras la lesión.
Según explica Carolina Colomer, directora clínica de Irenea, «en el plano físico, a las posibles dificultades motoras que pueden aparecer tras un daño cerebral se suman cambios en la imagen corporal y en el funcionamiento de distintos órganos, lo que influye de forma directa en cómo la persona vive su sexualidad. A ello se añaden alteraciones en la autopercepción, el sentimiento de inadecuación o la necesidad de recibir cuidados, factores que pueden dificultar que la persona se sienta deseable y con capacidad de recibir y proporcionar placer».
Colomer añade que «desde la experiencia clínica, observamos que, en las mujeres, los cambios corporales o los efectos de algunos tratamientos pueden afectar a su vivencia afectivo-sexual, mientras que en los hombres las alteraciones en la función eréctil pueden generar una importante frustración«. Además, la experta subraya que «tras la lesión es frecuente la aparición de alteraciones en la libido y de cambios conductuales, como la apatía o la desinhibición, aspectos que deben ser abordados de forma específica dentro del proceso de neurorrehabilitación».
Por su parte, Yolanda Herrero, directora del Hospital Vithas Valencia Consuelo, destaca que «con iniciativas como esta, Vithas refuerza su compromiso con una sanidad centrada en la persona, que entiende la salud no solo como la ausencia de enfermedad, sino como el bienestar físico, psicológico, social y afectivo».
















