MADRID – La capital de España se prepara para una jornada de máxima tensión en sus carreteras. Este miércoles, 11 de febrero de 2026, el sector agrario volverá a dejar sentir el rugido de sus motores en las calles de Madrid. Convocados por la organización Unión de Uniones, cientos de agricultores y ganaderos procedentes de diversos puntos de la Península se dirigen hacia el centro de la ciudad en una «tractorada» que busca denunciar la crisis de rentabilidad que asfixia al campo y las políticas ambientales de la Unión Europea que consideran «inasumibles».
Un despliegue coordinado desde la periferia
La movilización, que ha sido autorizada por la Delegación del Gobierno, contará con la presencia de aproximadamente 500 tractores que entrarán en la ciudad distribuidos en cinco columnas perfectamente organizadas. Sin embargo, el impacto real comenzará mucho antes de que los vehículos agrícolas pisen el asfalto del Paseo de la Castellana.
Desde primeras horas de la madrugada, la circulación en las carreteras secundarias de la Comunidad de Madrid se verá severamente comprometida. Las autoridades han puesto el foco en vías clave de la zona norte y este como la M-131, M-103, M-111 y M-113, así como la N-320. Hacia el sur y el oeste, se prevén retenciones kilométricas en la M-203, M-405 y M-600, además de las carreteras de acceso desde la sierra como la M-500, M-509 y M-505. Los tractores avanzarán a una velocidad reducida, lo que generará el temido «efecto acordeón» en las arterias principales que conectan con la M-40 y la M-30.
El centro, zona de exclusión para el vehículo privado
El plan de los manifestantes es confluir en la Plaza de Colón en torno a media mañana. Desde este punto neurálgico, iniciarán una marcha a pie escoltando a una representación de tractores por el eje que forman el Paseo de Recoletos y el Paseo del Prado. El destino final es la sede del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, frente a la estación de Atocha, donde se leerá un manifiesto con las reivindicaciones del sector.
El Ayuntamiento de Madrid ha advertido que el tráfico en el corazón de la ciudad será «extremadamente complejo». Calles transversales como Alcalá, Goya o la propia Puerta de Alcalá sufrirán cortes intermitentes o totales durante la jornada, afectando no solo a los conductores particulares, sino también a más de 50 líneas de autobuses de la EMT.
Reivindicaciones y servicios públicos
El sector agrario llega a Madrid en un clima de descontento por el encarecimiento de los costes de producción (fertilizantes, energía y gasóleo) y lo que denominan «competencia desleal» de productos de terceros países. «No pedimos subvenciones, pedimos que nuestro trabajo valga dinero», declaraba uno de los portavoces de la marcha antes de partir.
Ante la magnitud de la movilización, los servicios de emergencia y movilidad recomiendan encarecidamente el uso del transporte público, especialmente el Metro y Cercanías, que no verán alterado su funcionamiento. Para aquellos que deban acceder a la ciudad desde municipios periféricos, se sugiere planificar los viajes con al menos una hora de antelación o recurrir al teletrabajo si la actividad profesional lo permite.
Se espera que la situación comience a normalizarse entrada la tarde, una vez que los tractores inicien el camino de vuelta, aunque las autoridades advierten que la hora punta del miércoles será una de las más complicadas de lo que va de año.
















