VALÉNCIA 11 de febrero de 2026
Un nuevo siniestro vial ha vuelto a encender las alarmas sobre la convivencia entre peatones y Vehículos de Movilidad Personal (VMP) en la capital del Turia. Alrededor de las 11:30 horas de este miércoles, una mujer de 81 años ha sido arrollada por un patinete eléctrico en la avenida de Burjassot, a la altura del número 165. El incidente se produjo mientras la víctima cruzaba un paso de cebra, momento en el que el vehículo la embistió violentamente.
Hasta el lugar de los hechos se desplazaron de inmediato patrullas de la Policía Local de Valéncia y una unidad sanitaria de soporte vital básico. Tras una primera asistencia in situ, los servicios médicos decidieron el traslado de la mujer al Hospital de la Fe. Aunque, según fuentes oficiales, las heridas no revisten gravedad vital, el impacto en una persona de avanzada edad ha generado gran consternación entre los vecinos de la zona, quienes denuncian la velocidad excesiva con la que algunos usuarios de VMP circulan por este eje viario.
Una estadística alarmante: el aumento de los siniestros
Este accidente no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una tendencia creciente que preocupa seriamente a las autoridades municipales. Según los datos facilitados por el consistorio, la siniestralidad vinculada a los patinetes eléctricos ha experimentado un crecimiento exponencial en la última media década.
| Año | Siniestros Registrados | Crecimiento |
| 2019 | 353 | – |
| 2025 | 1.192 | +237% |
Esta comparativa refleja que el número de accidentes casi se ha cuadruplicado, lo que ha obligado al Ayuntamiento de Valéncia a pasar de la recomendación a la acción directa mediante un nuevo Plan Director de Seguridad Vial.
La ofensiva municipal: Unidad Especial y «tolerancia cero»
La presentación de este plan estratégico llega en un momento crítico. El principal objetivo del gobierno municipal es revertir las cifras de 2025 y garantizar que el carril bici y las zonas de coexistencia sean espacios seguros. La medida estrella del plan es la creación de una unidad policial especializada dedicada exclusivamente a patrullar la red de carriles bici de la ciudad.
Esta unidad tendrá la potestad de detectar y sancionar infracciones in situ, poniendo el foco en las conductas de riesgo más habituales:
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Uso de tecnología: Sanciones estrictas por conducir con auriculares o utilizando el teléfono móvil.
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Equipamiento de seguridad: Control exhaustivo del uso del casco en los tramos y condiciones donde la ordenanza lo hace obligatorio.
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Consumo de sustancias: Intensificación de los controles de alcohol y drogas entre los conductores de VMP.
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Exceso de velocidad: Vigilancia en zonas peatonales donde la velocidad debe ser reducida o la circulación está prohibida.
Un debate sobre la convivencia urbana
El atropello en la avenida de Burjassot pone de manifiesto la vulnerabilidad de los peatones, especialmente de los colectivos más frágiles como los ancianos. Expertos en movilidad señalan que, si bien el patinete eléctrico es una herramienta clave para la descarbonización del transporte, su integración requiere un control mucho más férreo de la normativa vigente.
Desde las asociaciones vecinales se reclama una mayor señalización en los pasos de cebra que cruzan carriles bici, así como campañas de concienciación que recuerden que, ante la duda, el peatón siempre tiene la prioridad. Por su parte, el consistorio espera que la presencia de los nuevos agentes especializados actúe como un elemento disuasorio para aquellos usuarios que aún desconocen —o ignoran— las reglas de circulación urbana.
La jornada de hoy cierra con la mujer de 81 años bajo observación médica y una ciudad que, ante el aumento de los golpes, se ve obligada a endurecer las reglas del juego para evitar que el asfalto siga sumando víctimas.
















