La Conselleria de Educación se enfrenta a una rebelión municipal tras conceder a la capital un festivo extra el 16 de marzo. Ayuntamientos de toda la provincia alegan «agravio comparativo» y presentan informes de movilidad para paralizar las clases durante la semana grande.
VALÉNCIA | 18/02/2026 – Lo que comenzó como una solución puntual para desatascar un conflicto logístico en la ciudad de Valéncia ha terminado provocando un incendio administrativo de dimensiones provinciales. La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades ha confirmado la recepción de 41 solicitudes formales de ayuntamientos que exigen modificar su calendario escolar para el curso 2025-2026, buscando blindar la semana de Fallas como no lectiva.
El origen de la discordia
La mecha se prendió el pasado mes cuando el Consejo Escolar Municipal de Valéncia, tras una intensa presión del colectivo fallero y las familias, logró que la Generalitat autorizara el 16 de marzo como día no lectivo. La capital había agotado sus tres días de libre disposición en otras festividades, lo que obligaba a miles de escolares a acudir a las aulas el día de la plantà infantil.
Bajo el argumento de «circunstancias excepcionales» de movilidad y seguridad, la Conselleria cedió, permitiendo a Valéncia recuperar ese día al final del curso, el 22 de junio. Esta decisión ha abierto la caja de Pandora: el resto de municipios con tradición fallera reclaman ahora el mismo estatus de excepcionalidad.
Una avalancha de peticiones
De las 41 solicitudes registradas, 37 municipios han solicitado declarar festivos los días 16 y 17 de marzo, mientras que otros cuatro han pedido ajustes para el 18 o el 20 del mismo mes. Localidades con un volumen fallero masivo como Torrent, Sagunto, Alzira o Paterna encabezan una lista que denuncia un «agravio comparativo» frente a la capital.
«Si en Valéncia se cortan calles y hay problemas de acceso por los monumentos, en nuestros pueblos ocurre exactamente lo mismo. No somos ciudadanos de segunda», señalan fuentes de varios consejos escolares municipales.
La respuesta de la Conselleria: «No hay barra libre»
Ante la magnitud de la protesta, la Administración autonómica ha endurecido su postura. Educación ha recordado que la autorización concedida a Valéncia tiene un carácter «puntual y no genera precedente». Para que cualquiera de las nuevas 41 peticiones prospere, los ayuntamientos deberán aportar un expediente blindado que incluya:
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Informes de la Policía Local: Que acrediten problemas reales de seguridad y movilidad que impidan el acceso a los centros.
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Acuerdo del Consejo Escolar Municipal: Un consenso previo entre comunidad educativa y ayuntamiento.
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Justificación técnica: Una memoria que explique por qué la actividad docente es «inviable» esos días.
Incertidumbre en las aulas
La situación genera ahora un escenario de incertidumbre para las familias y los equipos directivos. Si la Conselleria rechaza las peticiones, se enfrentará a una semana de Fallas con un absentismo escolar masivo y protestas de las juntas locales. Si las acepta, el calendario escolar de la provincia se verá alterado de forma sistémica, obligando a muchos centros a prolongar las clases en junio para cumplir con las horas lectivas obligatorias.
Por ahora, la Generalitat analizará «caso por caso», pero el mensaje es claro: solo las localidades que demuestren un colapso total por la fiesta podrán sumarse al privilegio de la capital.















