Valencia Domingo, 22 de febrero de 2026
VALENCIA – El estruendo de la pólvora ha cedido hoy su protagonismo a la armonía de los vientos y la percusión. La ciudad de Valencia ha celebrado esta mañana la XXII Entrada de Bandas de Música, un evento que, desde su instauración en 2004 por la Delegación de Cultura de la Junta Central Fallera, se ha consolidado como el preludio sonoro indispensable de las Fallas. Bajo el lema #Crida26, la música ha vuelto a demostrar su papel como columna vertebral de la cultura valenciana.
El desfile, que comenzó puntualmente a las 11:30 horas desde la Plaza de Tetuán, transformó las calles del centro histórico en un auditorio itinerante. Miles de ciudadanos y turistas flanquearon el recorrido por la calle de la Paz y San Vicente, vibrando con cada nota hasta la llegada de las formaciones a la Plaza del Ayuntamiento.
Las protagonistas de la jornada
Trece agrupaciones, representantes del rico tejido asociativo de los barrios y localidades vecinas, desfilaron con elegancia y rigor técnico. El orden de participación de esta edición fue el siguiente:
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Colla de Tabal i Dolçaina de la Junta Central Fallera (Apertura tradicional)
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Banda Primitiva de Paiporta
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Sociedad Artística Musical de Benifayó
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Sociedad Musical Poblados Marítimos
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Sociedad Musical Unión de Pescadores
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Unió Musical L’Horta de Sant Marcelí
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Unión Musical Santa Cecilia de Castellar-Oliveral
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Sociedad Musical Amics de la Música de Benifaraig
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Unión Musical Centro Histórico
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Agrupación Musical de Massarrojos
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Agrupación Musical Benicalap
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Agrupación Musical Carrera Fuente de San Luis
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Agrupación Musical Gayano Lluch
A su llegada a la tribuna oficial, la Fallera Mayor de Valencia impuso el corbatín conmemorativo a cada estandarte, un gesto de gratitud institucional hacia los músicos que mantienen viva la banda sonora de la fiesta.
El clímax: Una sola voz instrumental
El momento más esperado se produjo frente a la fachada principal del consistorio. En un despliegue de coordinación, los músicos de todas las sociedades se redistribuyeron por familias de instrumentos para formar una orquesta monumental. Bajo la batuta de la directora invitada, Vivian Gutiérrez Abreu, el silencio se hizo presente para dar paso a las notas de «El Fallero».
Este pasodoble, compuesto por el Maestro Serrano en 1929 y con letra de Maximiliano Thous, volvió a demostrar por qué es considerado el himno oficioso de la fiesta. La interpretación conjunta, dirigida con maestría por Gutiérrez Abreu, cerró el acto de forma magistral, dejando en el aire la vibración de una melodía que es patrimonio sentimental de todos los valencianos.
«La música no es solo el acompañamiento de las Fallas, es su alma», comentaba Luis Lázaro Gallego, encargado de la narración del acto.
Con esta vigesimosegunda edición, la Entrada de Bandas no solo celebra su propia historia —superando en el pasado inclemencias meteorológicas y una pandemia— sino que reafirma que, sin la música, las Fallas no podrían entenderse. Valencia ya está en marcha; el ritmo de los pasodobles ha marcado el inicio de los días grandes de las Fallas 2026, porque la banda sonora de las fiestas la comparten la música de bandas y tabal y dolçaina y el sonido de los masclets.
















