TORRENT, 05/03/2026
A escasos días de que la pólvora y el arte efímero inunden las calles de Torrent, la capital de l’Horta Sur ha decidido que la prevención sea la protagonista de sus fiestas josefinas. En un contexto marcado por la creciente inestabilidad meteorológica, el Ayuntamiento ha presentado una guía de recomendaciones sin precedentes dirigida a las 28 comisiones falleras de la ciudad, estableciendo criterios claros de actuación ante posibles alertas amarillas, naranjas o rojas.
La iniciativa nace de una reunión técnica de seguridad de alto nivel en la que han participado los máximos responsables de la Policía Local, Policía Nacional, Protección Civil y las delegaciones de Fallas y Movilidad. El objetivo es ambicioso: que cada presidente de falla sepa exactamente qué hacer si el tiempo se tuerce, evitando la improvisación en eventos que congregan a miles de personas.
El «semáforo» de la seguridad fallera
La guía, elaborada por la Policía Local de Torrent, segmenta los riesgos según los avisos de la AEMET y el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat. El protocolo es taxativo:
-
Alerta Amarilla: Se mantiene la actividad, pero con vigilancia reforzada y comunicación constante entre la Junta Local Fallera (JLF) y las comisiones.
-
Alerta Naranja: El escenario cambia drásticamente. En caso de lluvias, se suspenderán los actos oficiales al aire libre. Si el riesgo es por viento, se ordena el cierre de carpas y la suspensión de actividades en estructuras temporales para evitar siniestros. Ante olas de calor, se restringirán los actos en horas de máxima insolación y se reforzará la asistencia sanitaria.
-
Alerta Roja: Es el nivel de máxima gravedad. Ante este aviso, se paralizará toda actividad, incluyendo la de los interiores de los casales, priorizando el confinamiento seguro y evitando cualquier desplazamiento innecesario por la vía pública.
La sombra de la DANA y el factor viento
La memoria colectiva de la Comunitat Valenciana, marcada por la trágica DANA de octubre de 2024, ha sido el motor de este endurecimiento de los protocolos. «Las alertas meteorológicas han venido para quedarse», insisten desde el consistorio, subrayando que la seguridad pública debe prevalecer sobre la tradición.
Uno de los puntos críticos del documento es la noche de la Cremà. El Consorcio Provincial de Bomberos ha entregado instrucciones específicas para este momento, donde el viento es el enemigo principal. Los presidentes de las fallas han sido instruidos sobre cómo actuar si las rachas superan los límites de seguridad, garantizando que el fuego no se convierta en un peligro para los edificios colindantes.
Responsabilidad y coordinación
El concejal de Fallas, Aitor Sánchez, ha destacado que, aunque el deseo es no tener que aplicar estas medidas, la preparación es fundamental. «Dotar a los presidentes de criterios objetivos refuerza la seguridad colectiva. La responsabilidad última en cada comisión es enorme, y esta guía es su mejor herramienta», señaló tras la reunión.
Con esta hoja de ruta, Torrent no solo calienta motores para su semana grande, sino que se posiciona como un referente en la gestión de eventos multitudinarios bajo condiciones climáticas adversas, asegurando que la única preocupación de los falleros sea, un año más, disfrutar de la fiesta.

















