GODELLETA | 6 de marzo de 2026
La pasión fallera no entiende de meteorología, pero en Godelleta esa máxima se está llevando al extremo este año. Mientras la mayoría de las comisiones de la Comunidad Valenciana apenas comienzan a organizar el transporte de sus piezas, la A.C. Falla Godayla —la única y emblemática falla del municipio— ya libra una batalla épica contra los elementos. Tras una «plantà» heroica bajo una lluvia torrencial el pasado miércoles y jueves, la jornada de hoy viernes sigue marcada por un cielo plomizo y una humedad asfixiante que pone a prueba la resistencia del arte efímero.
Una «Plantà» marcada por la épica
El montaje del monumento en Godelleta siempre es un evento singular por su precocidad, pero este 2026 será recordado por la Borrasca Regina. Ayer, bajo un aguacero incesante, los falleros y el equipo del artista tuvieron que emplearse a fondo para elevar los remates centrales. El riesgo era doble: el peso del cartón-piedra al absorber agua y del corcho blanco y la superficie resbaladiza que complicaba las maniobras de las grúas.
Hoy viernes, el panorama no ha dado tregua. Con una humedad relativa del 96% y temperaturas que apenas alcanzan los 10°C, el monumento permanece en pie. La preocupación actual se centra en el «lloro» de la pintura y en la estabilidad estructural de las piezas más voluminosas, que deben soportar el peso extra del agua acumulada.
La singularidad de la Falla Godayla
La situación de Godelleta es única en el calendario festivo. Al ser la única comisión del pueblo, no compite con otras fallas locales, sino con el propio calendario. Su tradición dicta que el monumento debe estar plantado y quemado antes que en Valencia capital. El motivo es puramente cultural y logístico: la Unión Musical de Godelleta, una de las bandas más prestigiosas de la región, debe quedar libre de sus compromisos locales para poder participar en las Fallas de la capital del Turia a partir del 15 de marzo.
Esta «madurez» festiva ha provocado que, mientras otros falleros apenas sueñan con la fiesta, en Godelleta ya se huela a pólvora mojada y se trabaje a contrarreloj para que el monumento luzca impecable antes de su final.
Mirando al cielo: El camino hacia la Cremà
A pesar de que hoy viernes la lluvia ligera persiste con una probabilidad del 62% para esta noche, la moral de la comisión Godayla no flaquea. El programa de festejos sigue adelante, con la vista puesta en la Ofrenda y, sobre todo, en la Cremà de este domingo 8 de marzo.
«Es un año de sacrificios, pero ver la falla en pie en nuestra plaza, a pesar de todo lo que ha caído, ya es un éxito», comentan fuentes de la comisión.
Si las previsiones se cumplen y el viento del noreste amaina, mañana sábado podría empezar el fin de semana de Fallas en la localidad. Permitiendo que vecinos y visitantes admiren el trabajo del artista antes de que el fuego purificador dicte sentencia este domingo. Godelleta demuestra, una vez más, que su falla es de una pasta especial: una que no se deshace con el agua, sino que se crece ante la adversidad.
















