VALENCIA – Hay regresos que no solo marcan un punto en la agenda cultural, sino que logran detener el tiempo. La cantante valenciana Noelia Zanón, considerada una de las voces con mayor proyección internacional de la región, ha vuelto a su tierra natal para ofrecer un espectáculo que es ya un hito en la memoria reciente de la ciudad. Bajo el título México lindo y querido, el salón principal de los Jesuitas en el Centro Arrupe se transformó en un pedazo del país azteca, vibrando con la potencia de una artista que parece llevar el alma de ambas naciones en la garganta.
Una disertación sobre el mestizaje
El evento no fue solo un despliegue de facultades vocales, sino un homenaje antropológico a la herencia compartida. La jornada comenzó con una documentada disertación a cargo de Carmen de la Cajiga, quien desgranó las claves del mestizaje que dio origen al folclore mexicano. De la Cajiga explicó con maestría cómo la conjunción del aporte hispano y las profundas raíces prehispánicas fraguaron una identidad musical única, preparando el terreno emocional para lo que vendría después.
La atmósfera se terminó de caldear con la intervención del Mariachi Guadalajara de Valencia y la reproducción de una grabación de José Alfredo Jimenez Medel, hijo del legendario compositor José Alfredo Jiménez, cuyas letras son el abecedario del sentimiento mexicano. Autor de la canción El Rey,Si nos dejan,etc
El brillo de una estrella internacional
Vestida con un imponente diseño en color oro brillante, Noelia Zanón hizo su aparición en el escenario derrochando la seguridad de quien domina las tablas. Abrió fuego con el clásico «Si nos dejan», una declaración de intenciones que puso de manifiesto su prodigioso registro.
Visiblemente emocionada, la artista nacida en Godelleta se detuvo para agradecer el cariño de su público. Tras doce años sin poder vivir las Fallas en su semana principal debido a sus compromisos internacionales, Noelia compartió su alegría al ser nombrada Fallera de Honor de San José de Pignatelli, un gesto que refuerza su vínculo inquebrantable con sus raíces valencianas a pesar de la distancia.
Un recorrido por la nostalgia y el tequila
El espectáculo, apoyado por una escenografía visual seductora y juegos lumínicos de gran formato, recorrió los pilares del cancionero popular. Tras interpretar «¿De qué manera te olvido?», la artista evocó la figura de la «española más mexicana», Rocío Dúrcal, con una sentida versión de «Tú querías que te dejara de querer».
Uno de los momentos cumbre llegó con la proyección de un vídeo de la hija del compositor Fernando Z Maldonado (cancion Volver volver), Myrtza Maldonado desde Monterrey, que sirvió de preludio para que Zanón entonara «Volver, volver». El auditorio, incapaz de contener la emoción, se puso en pie al unísono. La temperatura del evento siguió en ascenso con «Cielito Lindo», donde Noelia, desatada y enarbolando la bandera mexicana, reafirmó su papel como embajadora cultural.
Intervino también el hijo de la compositora Ema Elena Valdelamar compositora de «Mucho corazon» , el hijo Dario Valdelamar.
Tras recordar su encuentro en Televisión Española con la propia Dúrcal y deleitar con «La gata bajo la lluvia», la cantante brindó con una copa de tequila por los presentes, antes de encarar el tramo final con la desgarradora «Amor eterno» y la vibrante «Guadalajara».
Para finalizar, Noelia Zanón acabó suestelar actuación con un Poupurri de Juan Gabriel con el Noa Noa..donde acabó bailando el público de la sala, contagiándose del buen ambiente.
Respaldo institucional y social
El éxito de la convocatoria quedó refrendado por la presencia de destacadas personalidades, entre ellas la Cónsul de Bolivia y representantes de numerosas asociaciones de valores hispanos. Entre el público también se encontraba el reconocido «danzactor» Eros Recio, quien confirmó que Noelia será la madrina de honor de su próximo espectáculo, «El León de Oro», la semana próxima.
Ante los clamores de un público que se negaba a abandonar el recinto al grito de «¡otra, otra!», Zanón cerró la noche con «Me gustas mucho», dejando un eco de talento y hermandad en la Gran Vía de Fernando el Católico. Este concierto no solo consolida la fulgurante carrera de Noelia Zanón, sino que demuestra que su voz tiene el poder de transformar cualquier escenario en un puente transatlántico de cultura y pasión.


















