VALÉNCIA – El frente vecinal contra la construcción de un hotel de gran altura en los terrenos del Puerto de Valencia sube de intensidad. Tras una nueva reunión de coordinación celebrada este jueves, las asociaciones del distrito del Marítim y la Federación d’Associacions Veïnals de Valéncia (FAAVV) han acordado elevar sus exigencias ante la parálisis del diálogo institucional y lo que consideran una «amenaza inminente» de urbanismo depredador.
Un frente común ante la «especulación»
El conflicto, que ha vuelto a encender los ánimos en los barrios marineros este marzo de 2026, nace de la propuesta del Gobierno municipal de devolver una parcela estratégica a la Autoridad Portuaria de Valencia (APV). El objetivo de este movimiento administrativo es nítido: facilitar la edificación de un hotel rascacielos de lujo.
Para los representantes vecinales, este proyecto supone desempolvar un modelo de ciudad basado en «grandes hitos arquitectónicos» que poco tienen que ver con las carencias de los vecinos de Nazaret, el Grau o el Cabanyal.
«No necesitamos más hoteles de lujo ni proyectos que alimenten la especulación inmobiliaria; necesitamos soluciones para que las familias y jóvenes de Valéncia puedan seguir viviendo en sus barrios».
Ha sentenciado María José Broseta, presidenta de la FAAVV.
Presión a la Delegación del Gobierno
Ante la falta de noticias por parte del Consistorio, que aún no ha retomado las conversaciones prometidas, el movimiento vecinal ha decidido cambiar de estrategia y mirar hacia la Administración Central. El colectivo solicitará formalmente una reunión con la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana para clarificar la postura de Puertos del Estado.
La intención de las asociaciones es que el rechazo político que el Gobierno central ha manifestado en ocasiones anteriores se traduzca en hechos jurídicos y administrativos. «El rechazo debe concretarse en medidas que impidan la cesión de suelo público para fines privados», añaden desde la Federación. Los vecinos buscan que el Estado actúe como muro de contención frente a las pretensiones municipales y de la APV.
Prioridad: Vivienda frente a turismo de lujo
El corazón de la protesta no es solo estético —por el impacto visual del rascacielos en la fisonomía del puerto— sino social. Las asociaciones recalcan que la prioridad absoluta del distrito debe ser la creación de vivienda pública y accesible. En un contexto de crisis habitacional, los vecinos consideran «insultante» que se priorice el alojamiento para turistas de alto poder adquisitivo sobre el derecho a la vivienda de los residentes locales.
Un conflicto en espera de resolución
Mientras el Ayuntamiento mantiene el diálogo en suspenso, la organización vecinal advierte que no dará un paso atrás. El plan de acción para las próximas semanas incluye avanzar en propuestas alternativas que pongan en valor el patrimonio del Marítim y el bienestar ciudadano.
La movilización actual recuerda a las grandes luchas históricas del distrito, dejando claro que el futuro del litoral valenciano se decidirá, una vez más, con la presión de la calle como protagonista.















