VALÉNCIA | 21 de marzo de 2026
La euforia desmedida por la pólvora durante las Fallas 2026 ha vuelto a cruzar la línea del vandalismo. La Policía Nacional procedió este jueves a la detención de tres turistas de nacionalidad alemana, de 21, 22 y 24 años, tras convertir su habitación de hotel en un auténtico campo de pruebas pirotécnicas. Los jóvenes están acusados de delitos de desórdenes públicos y daños materiales tras detonar artefactos de gran potencia tanto en el interior del establecimiento como hacia la vía pública.
Explosiones en la tercera planta
Los hechos ocurrieron en torno a las 18:15 horas del 19 de marzo, Día de San José, en el Hotel Rey Don Jaime. Según fuentes policiales, los turistas comenzaron lanzando potentes artefactos desde la ventana de su habitación, situada en el tercer piso, hacia los transeúntes que paseaban por las inmediaciones de la zona de Monteolivete.
La situación escaló cuando los jóvenes decidieron detonar varios masclets de alta categoría en el pasillo de la planta y, finalmente, uno de gran potencia dentro del propio dormitorio. La deflagración causó destrozos de consideración en el mobiliario, el suelo y el techo, aunque, milagrosamente, ninguno de los implicados resultó herido por la onda expansiva.
Un «arsenal» bajo la cama
Tras las quejas de huéspedes y viandantes, patrullas de la Policía Nacional acudieron al lugar y procedieron al arresto inmediato de los sospechosos. La investigación dio un giro relevante el viernes por la mañana cuando, tras obtener autorización judicial, agentes de la Policía Científica y especialistas del TEDAX inspeccionaron el cuarto.
«Se ha confiscado abundante material pirotécnico que los detenidos almacenaban de forma clandestina en la habitación», confirmaron fuentes de la investigación.
El material está siendo analizado por los artificieros para determinar su peligrosidad y si cumple con la normativa vigente en la Unión Europea, ya que se sospecha que parte de la pólvora podría haber sido importada ilegalmente.
El fenómeno del ‘turismo pirotécnico’ bajo la lupa
Este incidente no es un hecho aislado, sino la «gota que colma el vaso» de una tendencia al alza: el fanatismo extremo por la pólvora que atrae cada año a grupos organizados, principalmente de Alemania y Países Bajos. Estos visitantes eligen estratégicamente hoteles próximos al tramo del río cercano al Palau de les Arts, epicentro de los castillos nocturnos y de las peligrosas «peleas de petardos» callejeras.



