VALENCIA | El sector hotelero de la Comunitat Valenciana ha cerrado una de las mejores semanas santas de la última década, superando todas las previsiones iniciales y confirmando que el destino se encuentra en un momento de madurez y fortaleza comercial envidiable. Según los datos definitivos facilitados por la patronal HOSBEC, la ocupación media en toda la región se ha situado en un 88,2%, una cifra que no solo cumple las expectativas, sino que las desborda gracias al impulso de última hora y a un mercado nacional que sigue siendo el pulmón del sector.
Valencia: La joya de la corona
El dato más espectacular lo ha protagonizado la ciudad de Valencia. La capital del Turia ha registrado lo que en términos hoteleros se denomina un «lleno técnico», alcanzando un 97,2% de ocupación. Durante los días centrales del periodo festivo —de jueves a domingo— encontrar una habitación disponible en el centro histórico o en la zona costera de la ciudad fue una tarea prácticamente imposible.
Este éxito en Valencia no es casualidad. La combinación de una oferta cultural renovada, la mejora de las conexiones ferroviarias y un clima excepcionalmente favorable ha convertido a la ciudad en el destino preferido tanto para el turista nacional de escapada como para el visitante internacional europeo que busca sol y gastronomía sin las aglomeraciones extremas de otros puntos del Mediterráneo.
Benidorm y la Costa Blanca mantienen su hegemonía
Por su parte, Benidorm, el buque insignia del turismo masivo pero eficiente, ha vuelto a demostrar su capacidad de resiliencia. Con un 89,8% de ocupación media sobre una planta hotelera que supera las 40.000 plazas, la ciudad de los rascacielos ha sabido equilibrar la balanza entre el turista español y el mercado internacional.
En el resto de la Costa Blanca, destinos como Altea, Calp y Dénia han mantenido cifras constantes por encima del 86%, mientras que en la provincia de Castellón, Peñíscola ha sobresalido con una ocupación superior al 85%, consolidándose como el refugio predilecto para el turismo familiar de proximidad.
Rentabilidad: Más allá del volumen
Lo que realmente marca la diferencia en este balance de 2026 es el incremento de la rentabilidad. Las tarifas hoteleras han experimentado una subida media del 3,7% respecto a la Semana Santa de 2025. Lejos de retraer la demanda, este ajuste de precios refleja una predisposición del viajero a pagar más por servicios de calidad en destinos seguros y bien comunicados.
El mercado nacional ha sido el gran protagonista, representando el 62% del total de los viajeros. Los turistas procedentes de Madrid, Castilla-La Mancha y la propia Comunitat han llenado las plazas hoteleras, mientras que el 38% restante ha correspondido al mercado internacional, con el Reino Unido a la cabeza, seguido por los mercados francés y centroeuropeo.
Un horizonte optimista
Desde la patronal HOSBEC califican estos resultados como un «arranque de temporada sólido». La excelente acogida de esta primavera sitúa al sector en una posición ventajosa de cara a la campaña estival. «No solo hemos llenado los hoteles; hemos conseguido que el gasto en destino crezca, lo que repercute directamente en la economía local y en la creación de empleo», señalan fuentes de la asociación.
Con las reservas para el verano ya en marcha y un ritmo de contratación anticipada superior al de años anteriores, la Comunitat Valenciana y, muy especialmente, la ciudad de Valencia, encaran el segundo trimestre del año con la certeza de que el turismo sigue siendo el motor indiscutible de su Producto Interior Bruto.

















