La Guardia Civil libera a 80 migrantes explotados en condiciones de semiesclavitud en Castellón




Trabajaban hasta 13 horas al día sin descanso en el campo tras ser engañados con falsas ofertas de empleo
La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal en Castellón dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación laboral, liberando a 80 personas que vivían en condiciones extremas en la localidad de Nules y otras comarcas cercanas.
Las víctimas, en su mayoría hombres jóvenes en situación de vulnerabilidad, eran captadas en sus países de origen mediante falsas promesas de empleo en España, con salarios dignos, alojamiento y manutención. Sin embargo, la realidad que encontraban al llegar era muy distinta.
Hacinados en viviendas sin luz ni agua
Según la investigación, los trabajadores eran alojados en condiciones de hacinamiento extremo, en viviendas sin requisitos mínimos de habitabilidad, en algunos casos sin suministro de agua ni electricidad.
Además, la red criminal generaba una deuda a las víctimas desde su llegada a España, utilizándola como herramienta de control y coacción para impedir que abandonaran la situación de explotación.
Jornadas de hasta 13 horas sin apenas sueldo
Las personas liberadas eran obligadas a trabajar en el sector agrícola durante largas jornadas, que alcanzaban entre las 12 y 13 horas diarias, sin descanso y sin contrato laboral.
La remuneración era inexistente o simbólica, ya que los supuestos salarios se reducían mediante descuentos por alojamiento, transporte o manutención. Todo ello en un contexto de amenazas, coacciones e incluso agresiones físicas.
Siete detenidos y dos en prisión
En el marco de la operación, denominada “Balarama”, la Guardia Civil ha detenido a siete personas acusadas de delitos de trata de seres humanos, contra los derechos de los trabajadores y favorecimiento de la inmigración irregular.
Dos de los detenidos han ingresado en prisión por orden judicial.
La organización operaba de forma estructurada: unos miembros se encargaban de captar a las víctimas en el extranjero, otros gestionaban los traslados y el alojamiento, y un tercer grupo controlaba la explotación laboral y los beneficios económicos.
Un entramado extendido por Castellón y Valencia
El grupo actuaba principalmente en las comarcas de la Plana Baixa y l’Alt Palància, aunque también tenía actividad en zonas de Valencia como Camp de Morvedre, Camp de Túria y l’Horta Nord.
El principal núcleo de la organización se encontraba en Nules, donde las víctimas eran distribuidas en varias viviendas propiedad del matrimonio considerado cabecilla de la trama.
Colaboración institucional y apoyo a las víctimas
La investigación se ha desarrollado durante meses con la coordinación de la Fiscalía de Castellón y el apoyo de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
Además, entidades como Cruz Roja, Cáritas y el Banco de Alimentos han participado en la atención y protección de las víctimas tras su liberación.
Una realidad invisible que sigue ocurriendo
Este caso vuelve a poner sobre la mesa una problemática que, aunque invisible para gran parte de la sociedad, sigue presente en sectores como el agrícola: la explotación laboral de personas migrantes en condiciones cercanas a la esclavitud.
Las autoridades insisten en la importancia de detectar estas redes y reforzar los mecanismos de protección para evitar que situaciones similares se repitan.
Etiquetas: Guardia Civil, Castellón, explotación laboral, trata de personas, inmigración irregular, Nules, agricultura, sucesos Valencia
Fuente: Ministerio del Interior















