VALENCIA – La banda australiana 5 Seconds of Summer (5SOS) ha protagonizado esta noche un estreno histórico en Valencia, reuniendo a más de 6.500 fans en el Roig Arena. En el marco de su gira internacional “Everyone’s A Star!”, el grupo ha ofrecido un espectáculo vibrante que supone su regreso a los escenarios españoles tras tres años de ausencia.
Un inicio con sabor local
El cuarteto compuesto por Luke Hemmings, Ashton Irwin, Michael Clifford y Calum Hood sorprendió al público desde el primer segundo. El concierto arrancó con una puesta en escena inusual: los integrantes aparecieron dentro de una limusina sobre el escenario, disfrutando de una paella cocinada en el restaurante Poble Nou del propio recinto. Poco después, el vehículo se transformó en la plataforma desde la cual Ashton Irwin comandó la batería durante gran parte de la velada.
Los temas “NOT OK” y “No1 Obsession” abrieron el repertorio, seguidos inmediatamente por el éxito “Teeth”, que fue coreado unánimemente por los asistentes.
Conexión total con el público
El recital se estructuró en diversos actos donde la interacción fue la nota dominante. Entre los momentos más destacados figuraron:
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Una irónica presentación en PowerPoint detallando su paso por la ciudad de Valencia.
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Una votación en directo para elegir una canción sorpresa.
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La entrega del simbólico “Premio a la Boyband del Año”, otorgado por una fan sobre el escenario.
La emoción alcanzó su punto álgido con la interpretación de “Bad Omens” y “Ghost of You”, antes de que cada miembro presentara temas de sus proyectos en solitario.
Viaje a los orígenes y fin de fiesta
La recta final del concierto estuvo dedicada a la nostalgia, repasando éxitos de sus dos primeros álbumes como “Amnesia”, “English Love Affair” y “Jet Black Heart”. El clímax festivo llegó con su hit de 2014, “She Looks So Perfect”, acompañado por balones gigantes que recorrieron el pabellón.
Tras un vídeo conmemorativo de su carrera, la banda se fundió con el público para interpretar “Everyone’s a Star!” desde la pista. El broche de oro lo puso el himno “Youngblood”, cerrando una noche que consolida el vínculo de los australianos con sus seguidores españoles.


















