El municipio castellonense de Catí ha vuelto a demostrar este fin de semana su profunda conexión con la tradición al celebrar, pese a las inclemencias meteorológicas, la histórica rogativa a Sant Pere de Castellfort, una de las peregrinaciones más antiguas y emblemáticas de la Comunitat Valenciana.
Con más de siete siglos de historia, esta cita religiosa y cultural continúa siendo uno de los mayores símbolos de identidad colectiva del interior valenciano.
Una tradición con más de 700 años de historia
Cada primer fin de semana de mayo, vecinos y peregrinos participan en este recorrido cargado de espiritualidad, austeridad y simbolismo.
Características de la rogativa:
- Peregrinación a pie o a caballo
- Vestimenta tradicional con capas negras
- Cánticos religiosos
- Silencio y recogimiento
- Recorrido histórico entre Catí y Sant Pere de Castellfort
La lluvia no detiene la devoción
Aunque este año la climatología obligó a muchos participantes a recurrir a paraguas e impermeables, la lluvia no logró frenar una celebración profundamente arraigada.
La comitiva mantuvo su marcha siguiendo el ritual transmitido de generación en generación.
Parada en el santuario de l’Avellà
Durante el recorrido, los peregrinos realizaron una parada clave en el santuario de l’Avellà, donde tuvo lugar:
- Misa religiosa
- Descanso
- Recuperación física
- Reencuentro comunitario
Posteriormente, retomaron el trayecto hasta Sant Pere de Castellfort.
Patrimonio cultural y espiritual valenciano
La rogativa representa mucho más que una tradición religiosa.
Valores que simboliza:
- Memoria histórica
- Cohesión social
- Identidad territorial
- Devoción popular
- Conservación del patrimonio inmaterial
Un legado que resiste al paso del tiempo
La continuidad de esta tradición demuestra la fortaleza de las costumbres rurales valencianas y su capacidad para mantenerse vivas en plena modernidad.
Catí, guardián de una de las peregrinaciones más antiguas de la Comunitat
La celebración reafirma el papel de Catí como referente en la preservación de tradiciones centenarias, manteniendo intacto un legado espiritual, cultural e histórico que sigue uniendo generaciones.
Fe, historia y resistencia cultural
La rogativa a Sant Pere de Castellfort continúa siendo un ejemplo de cómo las tradiciones populares pueden sobrevivir al paso de los siglos, adaptándose incluso a condiciones adversas, pero conservando intacta su esencia.
















