MADRID – El mercado hipotecario español vuelve a sentir la presión. El euríbor a doce meses, el índice al que están referenciadas la gran mayoría de las hipotecas a tipo variable en España, ha cerrado el mes de abril con una media mensual del 2,747%. Esta cifra supone un repunte significativo respecto a los registros anteriores y consolida una tendencia al alza que complica el alivio financiero que muchas familias esperaban para esta primavera.
Un incremento que impacta en el bolsillo
La diferencia respecto al año pasado es notable. En abril de hace un año, el índice se situaba considerablemente más bajo; con la subida actual de 0,604 puntos porcentuales, los hogares que tengan que revisar su cuota hipotecaria con los datos de este mes verán un incremento inmediato en sus mensualidades.
Para una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con un diferencial del 1%, la subida de este mes podría traducirse en un aumento de entre 50 y 70 euros mensuales, lo que supone un sobrecoste anual que ronda los 700 u 800 euros.
¿Por qué sube el euríbor ahora?
A pesar de las expectativas de una bajada de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE), el mercado está reaccionando con cautela. Los analistas señalan tres factores clave:
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Persistencia de la inflación: Los datos de precios en la eurozona no terminan de estabilizarse en el objetivo del 2%, lo que retrasa los planes de Fráncfort para abaratar el precio del dinero.
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Geopolítica: La incertidumbre en los mercados energéticos y los conflictos internacionales están generando una volatilidad que se traslada directamente a los índices interbancarios.
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Cautela de los bancos: Las entidades financieras están ajustando sus previsiones ante la posibilidad de que los tipos de interés oficiales se mantengan en niveles restrictivos durante más tiempo del previsto.
Previsiones para el segundo semestre
Aunque el dato de abril supone un jarro de agua fría, los expertos mantienen un optimismo moderado. «Estamos ante un ‘suelo’ más alto de lo esperado, pero la tendencia a largo plazo debería ser la estabilización si el BCE inicia finalmente el ciclo de bajadas en junio», apuntan fuentes del sector analítico.
Por ahora, los ciudadanos con hipotecas variables deberán seguir ajustando sus presupuestos domésticos, mientras el mercado de la vivienda observa con atención si este repunte frena la firma de nuevos préstamos o impulsa definitivamente el trasvase hacia las hipotecas a tipo fijo o mixto, que han ganado terreno en el último año como refugio ante la volatilidad del euríbor.
















