Lo que debía ser un simple traslado marítimo entre Gandía y Guardamar del Segura acabó convirtiéndose en una auténtica pesadilla en alta mar.
Aureliano Méndez pasó doce días completamente a la deriva después de sufrir problemas mecánicos en plena navegación y quedar atrapado por el fuerte temporal Harry, que terminó empujando su embarcación hasta aguas cercanas a Argelia.
Cuando finalmente fue localizado, muchos ya lo daban por muerto.
Un trayecto rutinario que terminó en una lucha por sobrevivir
El plan parecía sencillo:
- cambiar el barco de amarre,
- navegar pegado a la costa,
- y completar tranquilamente el recorrido desde Gandia hasta Guardamar.
Pero el mar tenía otros planes.
Según ha contado el propio Aureliano, el barco empezó a sufrir averías graves:
- el motor apenas funcionaba unos minutos,
- la radio no servía,
- el sistema DGPS estaba desconfigurado,
- y ni siquiera tenía cable para cargar el teléfono móvil.
Finalmente, el motor dejó de arrancar por completo.
El temporal Harry lo arrastró mar adentro
La situación empeoró radicalmente con la llegada del temporal Harry.
Las condiciones eran extremas:
- olas de hasta seis metros,
- vientos cercanos a los 130 kilómetros por hora,
- y una embarcación prácticamente sin control.
El navegante perdió completamente la orientación y terminó alejándose cada vez más de la costa española.
“Pensaba que no salía de esta”
Durante esos doce días, Aureliano permaneció completamente solo en el mar.
En declaraciones a À Punt reconoció que vivió momentos de auténtico miedo:
“Temor de que en cualquier momento uno podía morir”.
Pero explica que intentó mantener la calma y pensar constantemente cómo sobrevivir:
“Mientras estuviera vivo tenía que usar la capacidad de pensar”.
Sin comunicaciones, sin ayuda y sin saber exactamente dónde estaba, cada día se convirtió en una lucha psicológica y física.
Lo encontraron por casualidad en aguas de Argelia
El desenlace parece sacado de una película.
Doce días después de salir de Gandia, una avioneta localizó la embarcación prácticamente por casualidad en aguas próximas a Argelia.
Para entonces, muchas personas ya pensaban que había fallecido en el mar.
“La mar tiene sus consecuencias”
Tras sobrevivir a la experiencia, Aureliano reconoce ahora que afrontó el trayecto con poca experiencia marítima.
Y deja una reflexión contundente:
“La mar tiene sus consecuencias y uno tiene que estar bien preparado”.
Su historia vuelve a recordar la enorme peligrosidad del Mediterráneo cuando cambian las condiciones meteorológicas y cómo una avería aparentemente pequeña puede convertirse en una situación límite en cuestión de horas.
Un relato que ha conmocionado a muchos valencianos
La historia ha generado un enorme impacto en la Comunitat Valenciana por la dureza de la experiencia y por lo cerca que estuvo el desenlace de convertirse en tragedia.
Doce días solo, sin apenas medios, arrastrado por el temporal y apareciendo finalmente frente a otro continente.
Una supervivencia extrema que Aureliano difícilmente olvidará jamás.
















