ALBORAYA |
Lo que comenzó como una infracción de tráfico rutinaria terminó convirtiéndose en una cuantiosa sanción administrativa para un joven conductor de un Vehículo de Movilidad Personal (VMP) en Alboraya. La intervención, realizada por la Policía Local en la concurrida Avenida Diví Mestre, se ha saldado con un total de 1.000 euros en multas tras una cadena de imprudencias y una actitud hostil hacia la autoridad.
Los hechos se desencadenaron cuando una patrulla de servicio observó al individuo circulando con su patinete eléctrico en sentido contrario al de la marcha. A la peligrosidad de la maniobra se sumó que el joven manejaba el vehículo mientras manipulaba su teléfono móvil, una de las principales causas de distracción y accidentes en la vía pública.
Escalada de tensión
Al proceder a darle el alto para notificarle las infracciones de tráfico, la situación se tensó. Según fuentes policiales, el conductor no solo desoyó las indicaciones iniciales, sino que una vez detenido se negó tajantemente a identificarse ante los agentes. Lejos de deponer su actitud, el joven comenzó a proferir insultos contra los efectivos policiales, lo que obligó a aplicar la normativa vigente en materia de seguridad ciudadana.
Desglose de las sanciones
La suma de las multas impuestas responde a tres conceptos diferenciados que penalizan tanto la seguridad vial como el orden público:
-
Seguridad Vial: 200 euros por circular en sentido contrario y otros 200 euros por el uso del dispositivo móvil durante la conducción.
-
Seguridad Ciudadana: La sanción más grave, de 600 euros, se aplica en base a la Ley Orgánica 4/2015 (LOPSC), debido a la falta de respeto a los agentes y la negativa a facilitar su identificación.
Desde la Policía Local de Alboraya han aprovechado este incidente para recordar a los usuarios de VMP la obligatoriedad de respetar las normas de circulación, equiparándolas en muchos aspectos a las de cualquier vehículo a motor. «La seguridad vial es responsabilidad de todos, y el respeto a los agentes es la base de la convivencia ciudadana«, señalaron fuentes municipales tras el suceso.
Este incidente se enmarca dentro de las campañas de vigilancia que el consistorio está llevando a cabo para regular el uso de los patinetes eléctricos en el casco urbano y las zonas de costa, donde el incremento de estos vehículos ha generado problemas de seguridad en los últimos meses.
















