El Ayuntamiento de Valencia incorporará medidas contra los fraudes en el padrón municipal dentro de la nueva Ordenanza de Convivencia y Civismo, después de detectar un incremento de casos relacionados con empadronamientos irregulares.
La medida busca actuar especialmente contra quienes faciliten o promuevan inscripciones en viviendas donde las personas empadronadas no residen realmente.
Quince casos remitidos a Fiscalía
En los últimos meses, el consistorio ha trasladado a Fiscalía 15 posibles fraudes vinculados al padrón municipal.
Según ha explicado el concejal de Transparencia, Información y Defensa de la Ciudadanía, Juan Carlos Caballero, estos expedientes incluyen:
11 casos con certificados de empadronamiento presuntamente falsos.
4 casos relacionados con supuestos contratos falsos.
El Ayuntamiento considera que este tipo de prácticas distorsionan la realidad censal de la ciudad, dificultan la planificación de servicios públicos y pueden generar perjuicios al vecindario.
El padrón, clave para organizar los servicios municipales
Desde el consistorio recuerdan que la ley obliga a empadronarse en el municipio y en el domicilio donde se reside habitualmente.
El padrón municipal es una herramienta esencial para conocer cuántas personas viven realmente en la ciudad y organizar servicios como limpieza, seguridad, colegios, sanidad, transporte o atención social.
Sanciones en la nueva ordenanza
Los servicios municipales trabajan ya en el articulado que se incorporará a la futura Ordenanza de Convivencia y Civismo.
El objetivo es incluir sanciones para los casos en los que se incumplan las obligaciones ciudadanas relacionadas con el padrón, especialmente cuando se facilite el empadronamiento de personas que no viven en el domicilio declarado.
Una medida aplicada en otras ciudades
Valencia seguirá así el camino de otros municipios españoles, como Lorca o Tres Cantos, que ya contemplan medidas similares para combatir los empadronamientos fraudulentos.
El Ayuntamiento defiende que la iniciativa busca reforzar la corresponsabilidad ciudadana, evitar abusos y garantizar que el padrón refleje de forma más fiel la realidad demográfica de Valencia.
















