Las cadenas de supermercados y distribución alimentaria defienden que están realizando un importante esfuerzo para mantener los precios de los alimentos “lo más bajos posibles” pese al fuerte incremento de costes provocado por la subida del gasoil y la tensión internacional derivada del conflicto en Oriente Próximo.
La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) calcula que el encarecimiento del combustible ha supuesto ya un impacto de 51 millones de euros desde el pasado mes de marzo.
El transporte vuelve a presionar los costes
La patronal del sector explica que la subida del precio del gasoil está afectando directamente a toda la cadena alimentaria:
- Transporte de mercancías.
- Distribución logística.
- Costes de proveedores.
- Almacenamiento y abastecimiento.
Según Asedas, el impacto económico no ha dejado de crecer en las últimas semanas pese a la ayuda estatal de 20 céntimos por litro aplicada a transportistas.
El sector considera que el encarecimiento energético vuelve a convertirse en uno de los principales riesgos para la estabilidad de precios en supermercados.
Los supermercados hablan de “contención” de precios
Pese a ese escenario, la patronal asegura que las empresas de distribución están haciendo un nuevo ejercicio de “contención” para evitar trasladar completamente el aumento de costes a los consumidores.
Especialmente, señalan que el esfuerzo se está centrando en productos básicos como:
- Pan.
- Azúcar.
- Huevos.
- Alimentos esenciales de la cesta diaria.
Las cadenas alimentarias aseguran que intentan aliviar el impacto económico sobre las familias en un momento todavía marcado por la inflación acumulada de los últimos años.
La competencia entre cadenas ayuda a frenar las subidas
Asedas también destaca que uno de los factores que está ayudando a contener los precios es la fuerte competencia existente en el sector de la distribución alimentaria en España.
Actualmente operan más de 200 empresas y cadenas de supermercados, lo que obliga a mantener políticas comerciales muy ajustadas para no perder clientes.
Según la patronal, esa competencia intensa sigue siendo clave para evitar una mayor escalada de precios en los productos de alimentación.
El IPC alimentario se mantiene relativamente estable
Las declaraciones de Asedas llegan después de conocerse los últimos datos del IPC de abril, que reflejan una moderación parcial de la inflación alimentaria.
Según los datos:
- La inflación de alimentos pasó del 2,7% al 2,6% entre marzo y abril.
- Muchas categorías de productos apenas registraron variaciones mensuales.
Esto supone una cierta estabilidad en la cesta de la compra después de varios años de fuertes incrementos en numerosos alimentos.
Algunos productos siguen disparados
Aun así, determinados productos básicos continúan registrando importantes subidas interanuales:
- Huevos.
- Verduras frescas.
- Carne de vacuno.
- Pescado.
El sector teme que una prolongación de la tensión internacional o nuevas subidas energéticas puedan volver a trasladarse a los supermercados durante los próximos meses.
Mientras tanto, las cadenas alimentarias insisten en que están intentando absorber parte del impacto económico para evitar un nuevo golpe sobre el bolsillo de los consumidores.
















