VALÉNCIA. – Tensa negociación en el sector educativo valenciano. La Conselleria de Educación ha puesto sobre la mesa una propuesta de subida salarial de 120 euros mensuales para los docentes de cara al año 2027, un movimiento destinado a destensar el conflicto laboral que amenaza con paralizar el sistema educativo. Sin embargo, la medida ha sido recibida con un profundo escepticismo por parte de las organizaciones sindicales, especialmente por el Sindicat de Treballadors i Treballadores de l’Ensenyament del país valencià (STEPV), que ya ha lanzado una contrapropuesta de máximos para contrarrestar la oferta de la Administración.
La jornada de este lunes se preveía clave, y la presión ambiental ha alcanzado cotas inéditas. Al pulso entre el sindicato mayoritario y el departamento de Campanar se ha sumado un actor decisivo: los equipos directivos de los centros escolares. Numerosas direcciones de institutos y colegios han lanzado un ultimátum contundente y amenazan con dimitir en bloque si no se llega a un acuerdo definitivo durante el día de hoy. Los directores advierten que la situación de bloqueo y la sobrecarga burocrática hacen insostenible la gestión diaria de los centros
La contraoferta del STEPV: Salario y ratios
Frente a los 120 euros ofrecidos por Educación, el STEPV ha movido ficha presentando un documento alternativo mucho más ambicioso. La organización sindical reclama una subida salarial que ronde los 500 euros al mes, una cifra que consideran justa para compensar la pérdida de poder adquisitivo acumulada por los docentes en los últimos años y equiparar los sueldos a los de otras comunidades autónomas con un coste de vida similar.
Pero el salario no es el único caballo de batalla. El STEPV ha condicionado cualquier firma a una «gran reducción de las ratios» en todas las etapas educativas. Según el sindicato, la calidad de la enseñanza pública está en juego y es imposible ofrecer una atención individualizada e inclusiva con el número de alumnos por aula actual. Por ello, piden fijar límites máximos mucho más bajos que los vigentes.
El sindicato ha sido muy claro en su línea estratégica: exigen negociar las reivindicaciones «punto por punto» y rechazan cualquier acuerdo cerrado en falso o en un paquete cerrado que no permita debatir de manera detallada cada demanda del colectivo docente.
«No aceptaremos un cheque en blanco ni cifras de maquillaje. Hay que ir al fondo de los problemas de la escuela pública, y eso pasa por mejorar las condiciones de trabajo y bajar el número de alumnos por aula», han manifestado fuentes del STEPV a través de sus redes sociales.
Malestar por los recortes en Formación Profesional y Bachillerato que aseguran planifica la Consellería
El clima de crispación se ha intensificado en las últimas horas debido a nuevos motivos de queja que el sindicato ha incorporado a su lista de exigencias. Desde el STEPV aseguran que su postura se ha endurecido «ante los nuevos recortes en ciclos formativos y los bachilleratos artístico y nocturno» que, según denuncian, tiene planificados la Conselleria.
El sector de la Formación Profesional, que había experimentado un fuerte impulso, se ve ahora amenazado por una supuesta reorganización de la oferta de grupos. El mismo o peor panorama describen para modalidades tan específicas como el Bachillerato Artístico o el Nocturno, este último clave para la segunda oportunidad de la población adulta. La comunidad educativa teme que estos recortes se traduzcan en la pérdida de puestos de trabajo interinos y en una reducción drástica de las oportunidades formativas para el alumnado de las zonas más vulnerables.
Un lunes de máxima presión en los despachos
With las cartas sobre la mesa, el reloj corre en contra de la Conselleria de Educación. La oferta de los 120 euros para 2027 se ve ahora como una línea de partida insuficiente para los sindicatos, mientras que la amenaza de dimisión en bloque de las direcciones de las escuelas introduce un factor de colapso organizativo que la Administración quiere evitar a toda costa.
La jornada se presenta como un maratón de reuniones en los despachos de la Conselleria. Fuentes cercanas a la negociación apuntan que, si bien las posturas están muy alejadas en el aspecto económico —de los 120 de la Administración a los 500 del STEPV—, el verdadero escollo podría estar en la calendarización de la bajada de ratios y en el compromiso de frenar cualquier reestructuración en los bachilleratos y la FP. Las próximas horas serán cruciales para determinar si el curso escolar continúa con normalidad o si se aboca a un escenario de conflictividad total.
















