VALÉNCIA. | El Consejo Rector de la Universitat Popular de Valéncia (UP) ha aprobado oficialmente la oferta de actividades formativas de cara al próximo curso de formación 2026/27. La propuesta para el próximo ciclo destaca por una firme apuesta por la cultura como eje vertebrador del aprendizaje.
La concejala de Educación y presidenta del OAM Universitat Popular, Rocío Gil, ha señalado que con esta nueva oferta se consolida la programación del último ejercicio, al tiempo que se da «un paso adelante» en el ámbito cultural, calificándolo como una de las líneas de trabajo más interesantes y demandadas por el alumnado.
El impulso del programa ‘CulturUP’
La gran novedad de esta edición radica en la potenciación de los recursos culturales a través del programa CulturUP. Este plan prevé el desarrollo de más de 1.800 actividades anuales y estima alcanzar una asistencia superior a los 50.000 usuarios por temporada. Una oferta que ya existía con atenrioridad, cuando en diciembre de 2024, el entonces presidente de la UP, José Gosálbez, ya presentó a los medios exactamente las mismas cifras: «una agenda de más de 1.800 actividades socioculturales por curso» y «más de 55.000 asistencias cada curso», vinculándolas en aquel momento al lanzamiento del «Carnet UP» de descuentos. : https://noticiasciudadanas.com/el-nuevo-carnet-de-la-universitat-popular/
Entre la variedad de propuestas destacan:
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Proyecciones cinematográficas y de documentales.
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Representaciones teatrales.
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Visitas guiadas a exposiciones, museos y centros de interpretación.
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Recorridos históricos por distintos municipios y enclaves de interés.
«Desde el equipo de gobierno municipal, estamos dando un impulso muy importante a los recursos culturales en nuestra ciudad y queremos que la Universitat Popular se sume a este trabajo de promoción, difusión y divulgación cultural», ha manifestado Gil.
Optimización y gestión de plazas
La continuidad de las actividades ofertadas en los distintos centros de la UP se ha determinado bajo un riguroso análisis de optimización. Para ello, se han tenido en cuenta factores clave como la adecuación a la demanda real, la optimización de los recursos materiales y humanos, el alcance en los barrios, las listas de espera y las tasas de ocupación registradas durante el presente curso. El objetivo prioritario sigue siendo adaptar de forma constante la oferta a las necesidades y focos de interés de la ciudadanía.
Respecto al proceso administrativo para acceder a los cursos, desde la organización informan que en las próximas semanas se anunciarán los plazos oficiales para iniciar el procedimiento de preinscripción y solicitud de plaza.
A este respecto, la concejala ha recordó el esfuerzo organizativo que se viene implementando desde el pasado curso 2025/26 con el fin de adelantar estos trámites burocráticos de cara al periodo estival, facilitando así la gestión y planificación de los usuarios.
Llevamos haciéndolo hace más de treinta años
Formadores consultados por este medio afirman de manera categórica que las actividades fuera del aula no son, en absoluto, una innovación del actual equipo de gobierno. «La mediación cultural y las salidas con el alumnado al teatro, a museos o a rutas históricas forman parte del ADN pedagógico de la Universitat Popular. Llevamos 30 años haciéndolo como parte ordinaria de nuestro trabajo», saliendo al paso de las declaraciones institucionales y tildándolas de «propaganda política».
Los profesores recuerdan que las cifras esgrimidas por la concejalía —las 1.800 actividades y los 55.000 asistentes— no responden a un nuevo despliegue presupuestario, sino a la estadística habitual que el propio funcionariado de la UP genera año tras año de forma orgánica. De hecho, estas mismas métricas ya fueron utilizadas por el consistorio a finales de 2024 para promocionar el Carnet UP, lo que a juicio de los trabajadores demuestra que «solo se le está cambiando el nombre a lo de siempre para venderlo como un logro político».
Temor a recortes bajo la palabra «optimización»
Más allá del debate sobre la autoría de las actividades culturales, el profesorado muestra su profunda preocupación por las cláusulas de «optimización de recursos» aprobadas en el Consejo Rector. Temen que tras la literatura institucional de «analizar las tasas de ocupación» se esconda un plan para el cierre de grupos en los barrios periféricos y la amortización de plazas docentes. Según denuncian, mientras el Ayuntamiento «desvía la atención» con grandes campañas macro sobre cultura, los centros de barrio siguen sufriendo carencias estructurales, falta de recursos materiales y una presión creciente sobre las ratios de alumnos por aula.
Con este escenario, el curso 2026/27 arranca su maquinaria administrativa en los despachos, pero con una brecha cada vez más profunda entre la dirección política del Ayuntamiento y la realidad a pie de aula que defienden sus trabajadores.
















