Los docentes preparan nuevas movilizaciones y cerca de 300 miembros de equipos directivos ya han presentado su dimisión como medida de presión
La huelga indefinida de la enseñanza pública en la Comunitat Valenciana alcanza ya sus dos primeras semanas sin avances significativos en la negociación entre los sindicatos docentes y la Conselleria d’Educació.
Mientras las conversaciones continúan bloqueadas, las organizaciones sindicales centran ahora sus esfuerzos en aumentar la presión social y mantener la movilización en las calles a la espera de retomar el diálogo con el departamento dirigido por Carmen Ortí.
Los sindicatos buscan mantener la presión
Miles de docentes y estudiantes volvieron a manifestarse este viernes en Valencia en una protesta que recorrió las principales calles del centro de la ciudad.
Desde sindicatos como ANPE, STEPV, CCOO, CSIF y UGT insisten en que “no es momento de bajar la presión” y defienden la necesidad de mantener visibles las protestas mientras las negociaciones permanecen paralizadas.
El foco se traslada ahora a la gran manifestación convocada para este sábado en Valencia, donde los convocantes esperan una participación masiva de docentes, familias, estudiantes y ciudadanos.
La mayor movilización hasta ahora tuvo lugar el pasado 15 de mayo, cuando unas 35.000 personas participaron en la marcha unitaria, según datos de Delegación del Gobierno.
Educación espera una nueva propuesta sindical
Durante este fin de semana, el comité de huelga prevé reunirse para elaborar un nuevo documento que trasladarán el próximo lunes a la Conselleria de Educación con el objetivo de retomar las negociaciones de forma inmediata.
Según fuentes sindicales, la nueva propuesta mantendrá las líneas generales ya planteadas anteriormente, aunque incluirá mayor concreción en algunos aspectos para evitar ambigüedades.
La consellera Carmen Ortí reiteró este viernes su “voluntad negociadora” y aseguró que retomará las conversaciones “lo antes posible” en cuanto reciba el documento sindical.
Ortí defendió además que el conflicto responde a problemas estructurales acumulados durante años y sostuvo que “nunca antes se había puesto sobre la mesa una propuesta de esta envergadura”.
Cerca de 300 dimisiones en equipos directivos
La huelga ha dado paso también a nuevas medidas de presión dentro de los propios centros educativos.
Hasta este viernes, docentes organizadores de la iniciativa habían recogido ya 290 cartas de dimisión de miembros de equipos directivos de centros públicos valencianos.
En total, la medida afecta a 157 centros educativos e incluye la renuncia de 138 directores, 77 jefes de estudios, 56 secretarios y otros responsables educativos.
Uno de los impulsores de esta acción, Jaume Olmos, confirmó que las dimisiones serán registradas oficialmente la próxima semana ante la Conselleria.
Una medida de presión con impacto limitado
Pese al simbolismo político de las dimisiones, el impacto inmediato sobre el funcionamiento de los centros sería limitado.
En caso de renuncia de los directores, los equipos quedarían en funciones hasta que la Generalitat resolviera oficialmente cada situación y organizara posibles relevos.
En otros casos, como jefaturas de estudios o secretarías, los propios directores podrían nombrar sustitutos temporales para garantizar el funcionamiento de los centros.
La huelga sigue condicionando el final de curso
El conflicto educativo entra así en una fase clave a pocas semanas del final del curso escolar y con un creciente desgaste tanto para la administración autonómica como para la comunidad educativa.
La manifestación de este fin de semana y la posible reanudación de las negociaciones el lunes marcarán el futuro inmediato de una huelga que ya se ha convertido en una de las mayores movilizaciones educativas vividas en la Comunitat Valenciana en los últimos años.
















