El Congreso de los Diputados ha dado este martes un paso que puede cambiar el funcionamiento parlamentario tras las próximas elecciones generales. La mayoría de la Cámara ha apoyado iniciar la tramitación de una reforma del reglamento impulsada por ERC, Junts, Podem, BNG y Compromís para rebajar los requisitos necesarios para formar grupo parlamentario propio.
La propuesta ha salido adelante gracias al respaldo del PSOE y ha provocado un fuerte choque político entre el bloque del Gobierno y la oposición de PP y Vox, que acusan a los socios parlamentarios de Pedro Sánchez de intentar obtener “privilegios” a través de la negociación.
Qué cambiaría con la reforma
Actualmente, para formar grupo parlamentario propio en el Congreso es necesario:
- contar con al menos 15 diputados,
- o tener un mínimo de 5 escaños y superar el 15% de los votos en las circunscripciones donde se presenta la candidatura,
- o alcanzar el 5% del voto estatal.
La reforma plantea rebajar esos requisitos:
- del 15% al 10% en las circunscripciones correspondientes,
- y del 5% al 3% en el conjunto del Estado.
El cambio facilitaría que partidos con representación territorial o minoritaria puedan disponer de grupo propio con más facilidad tras unas elecciones generales.
Más recursos, más tiempo y más visibilidad política
Tener grupo parlamentario propio no es solo una cuestión simbólica.
Supone disponer de:
- más tiempo de intervención,
- mayor capacidad de iniciativa política,
- recursos económicos propios,
- personal,
- y más visibilidad institucional dentro del Congreso.
Por eso la cuestión lleva años generando debate entre las fuerzas minoritarias, especialmente las formaciones nacionalistas, regionalistas y partidos pequeños de ámbito estatal.
El PSOE defiende que refleja mejor la pluralidad política
Durante el debate, el PSOE defendió la reforma asegurando que la fragmentación política no depende del reglamento, sino del resultado que expresan los ciudadanos en las urnas.
El portavoz socialista Joaquín Martínez Salmerón aseguró que el objetivo es establecer reglas “claras y transparentes” adaptadas al actual escenario político español, mucho más fragmentado que hace dos décadas.
Desde los grupos que impulsan la reforma sostienen además que el sistema actual perjudica a fuerzas con fuerte implantación territorial pero menor representación estatal.
PP y Vox hablan de “chantaje” político
La oposición rechazó duramente la propuesta.
El PP acusó a los socios del Gobierno de presionar al PSOE para modificar las normas del Congreso en beneficio propio y denunció que la reforma responde a “intereses partidistas”.
Vox fue todavía más lejos y aseguró que los aliados parlamentarios de Pedro Sánchez aprovechan la debilidad del Ejecutivo para obtener nuevas concesiones políticas.
El debate refleja además la creciente tensión alrededor de la gobernabilidad y de los acuerdos parlamentarios que sostienen actualmente al Gobierno.
Compromís, BNG y Podem reivindican más representación
Las formaciones impulsoras defienden que la reforma permitiría acercar más el funcionamiento del Congreso a la realidad política surgida de las urnas.
Podem aseguró durante el debate que el cambio reduciría la distancia entre “la realidad del Parlamento y la realidad de la calle”.
Por su parte:
- Compromís,
- BNG,
- ERC
- y Junts
defendieron que facilitar grupos propios fortalece la pluralidad democrática y mejora la representación de sensibilidades territoriales distintas dentro del Estado.
El PNV también respaldó la iniciativa.
La reforma inicia ahora un camino parlamentario complejo
Aunque la toma en consideración ha sido aprobada, la reforma todavía deberá superar:
- el trámite parlamentario,
- posibles enmiendas,
- negociación entre grupos,
- y la votación definitiva.
El debate promete seguir generando polémica porque afecta directamente al equilibrio de poder dentro del Congreso y al peso político de los partidos minoritarios en futuras legislaturas.
En un Parlamento cada vez más fragmentado, el control sobre los grupos parlamentarios se ha convertido en una pieza clave de la estrategia política de todos los bloques.
Fuentes: Congreso de los Diputados, grupos parlamentarios, À Punt.
















