El Banco de España ha lanzado un aviso poco habitual al sector financiero: los inmigrantes en situación irregular siguen teniendo enormes dificultades para abrir una cuenta bancaria pese a que la legislación europea y española reconoce ese derecho.
El supervisor bancario considera que esta exclusión financiera no solo afecta a cientos de miles de personas migrantes, sino que también perjudica a la economía española al favorecer el uso de dinero en efectivo, la informalidad y la economía sumergida.
La advertencia aparece recogida en el Informe de Inclusión Financiera 2025 presentado este martes.
Vivir sin cuenta bancaria: “casi imposible”
El problema tiene consecuencias directas en el día a día de miles de personas.
Sin una cuenta bancaria resulta muy complicado:
- cobrar una nómina,
- pagar alquileres,
- domiciliar recibos,
- acceder a contratos básicos,
- o incluso mantener determinados empleos.
Desde CEAR Valencia recuerdan que disponer de una cuenta de pago básica es un derecho reconocido legalmente tanto por normativa europea como por reales decretos aprobados en España en 2017 y 2019.
Sin embargo, muchas ONG denuncian que las entidades financieras siguen rechazando documentación válida como el pasaporte y aplican criterios extremadamente restrictivos.
Solo uno de cada ocho migrantes puede acceder a una cuenta básica
Los datos del Banco de España reflejan la magnitud del problema.
Según el informe:
- España tiene entre 614.000 y 838.000 inmigrantes en situación irregular,
- pero el número de cuentas de pago básicas abiertas es muy inferior.
El supervisor calcula que apenas uno de cada ocho migrantes irregulares consigue acceder a este tipo de cuentas.
La subgobernadora del Banco de España, Soledad Núñez, reconoció públicamente que las cuentas básicas “se están utilizando poco” y admitió que el sistema no está cumpliendo su función de inclusión financiera.
Qué son las cuentas de pago básicas
Las llamadas CPB (cuentas de pago básicas) fueron creadas precisamente para facilitar el acceso financiero a colectivos vulnerables o excluidos del sistema bancario tradicional.
Permiten:
- ingresar dinero,
- realizar pagos,
- usar tarjetas,
- recibir salarios,
- o domiciliar recibos básicos.
La normativa obliga a los bancos a ofrecerlas incluso a personas sin permiso de residencia en determinadas circunstancias.
El Banco de España critica la actitud de las entidades financieras
El informe señala directamente la “poca disposición” de muchas entidades bancarias a abrir este tipo de cuentas.
Los bancos justifican esas restricciones alegando:
- riesgos relacionados con la normativa antiblanqueo,
- posibles sanciones,
- y problemas reputacionales.
Pero el Banco de España considera que esa interpretación excesivamente restrictiva está generando una exclusión financiera significativa.
Más economía informal y más vulnerabilidad
El organismo supervisor advierte además de un efecto económico importante:
cuando las personas quedan fuera del sistema bancario formal recurren con más frecuencia a mecanismos informales.
El informe destaca que los inmigrantes:
- utilizan más préstamos entre particulares,
- dependen más de empleadores o conocidos,
- y tienen más dificultades para acceder al crédito tradicional.
También muestran una mayor sensación de rechazo anticipado por parte de los bancos.
Según la Encuesta de Competencias Financieras:
- un 12,1% de inmigrantes asegura haber sufrido rechazos en solicitudes de crédito,
- frente al 4,2% de la población nativa.
Las ONG hablan de “discriminación bancaria”
Las organizaciones que trabajan con personas migrantes han recibido con satisfacción el posicionamiento del Banco de España porque consideran que confirma una situación que llevan años denunciando.
Desde CEAR Valencia hablan incluso de:
- “discriminación racial”,
- y “aporofobia bancaria”.
Las entidades sociales consideran especialmente grave que muchas personas sigan quedando fuera del sistema financiero pese a existir legislación específica para evitar precisamente esa exclusión.
Un problema cada vez mayor en España
El Banco de España reconoce además que el aumento de los flujos migratorios irregulares en los últimos años ha ampliado todavía más la dimensión del problema.
El supervisor financiero considera que facilitar el acceso a cuentas bancarias básicas no es únicamente una cuestión social o de derechos, sino también una medida necesaria para mejorar la integración económica y reducir espacios de informalidad financiera.
Fuentes: Banco de España, Informe de Inclusión Financiera 2025, CEAR Valencia, À Punt.
















