Los presupuestos de la Generalitat Valenciana para 2026 ya han abierto un fuerte choque político incluso antes de iniciar su tramitación parlamentaria. El acuerdo entre PP y VOX para sacar adelante las cuentas autonómicas ha provocado una dura reacción de PSPV y Compromís, que acusan al Consell de asumir planteamientos “racistas” y ceder al discurso ideológico de la formación de Santiago Abascal.
Mientras tanto, VOX reivindica abiertamente la “prioridad nacional” como uno de los pilares fundamentales del pacto presupuestario.
Unos presupuestos marcados por el acuerdo PP-VOX
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, presentó unas cuentas autonómicas que superan los 33.300 millones de euros y que sitúan a Sanidad, Educación y Servicios Sociales como las áreas con mayor inversión.
Sin embargo, el debate político ha girado rápidamente hacia el contenido ideológico del acuerdo alcanzado entre el PP y VOX para garantizar la aprobación parlamentaria de los presupuestos.
PSPV: “Se institucionaliza el racismo”
El síndic socialista en Les Corts, José Muñoz, lanzó una de las críticas más contundentes de la jornada.
Según el PSPV, por primera vez unas cuentas públicas valencianas incorporan de forma explícita principios vinculados a la llamada “prioridad nacional”, defendida por VOX.
Muñoz calificó la situación como “un día muy triste y peligroso” y aseguró que el Consell está permitiendo que “las premisas y el ideario de VOX se impongan en un presupuesto que debería ser para todos los valencianos”.
Además, el dirigente socialista anunció que el PSPV presentará una propuesta alternativa a las cuentas autonómicas.
Compromís habla de un “eslogan racista”
Desde Compromís, el diputado Carles Esteve también cargó contra el acuerdo presupuestario.
La coalición valencianista considera que el PP ha terminado “regalando un eslogan a VOX” al asumir el concepto de prioridad nacional.
Esteve aseguró que ese principio “no tiene encaje legal” y criticó especialmente el enfoque fiscal del acuerdo:
- Rebajas fiscales, según Compromís, dirigidas principalmente a rentas más altas.
- Riesgo de deterioro de servicios públicos.
- Falta de soluciones al conflicto educativo y sanitario.
La formación vinculó directamente las protestas actuales en Educación y la situación de la sanidad pública con la orientación política de las nuevas cuentas.
VOX reivindica su influencia en los presupuestos
Por su parte, el síndic de VOX, José María Llanos, celebró abiertamente el acuerdo alcanzado con el PP y dejó claro que la “prioridad nacional” es una de las líneas rojas de la formación.
Llanos resumió los tres grandes pilares del pacto:
- Reducción “importante” de impuestos.
- Medidas sobre vivienda.
- Aplicación del principio de “los españoles primero” en ayudas y políticas públicas.
VOX considera que el acuerdo refleja parte de las condiciones que ya marcaron la investidura de Juanfran Pérez Llorca y anticipa que negociará el texto definitivo durante toda la tramitación parlamentaria.
Un debate político que marcará el verano valenciano
Las cuentas de 2026 comenzarán ahora su recorrido parlamentario en Les Corts, donde el bloque de izquierdas intentará desgastar políticamente al Consell vinculando el acuerdo presupuestario a las posiciones más polémicas de VOX.
Mientras tanto, el gobierno valenciano defiende que los presupuestos permitirán mantener el gasto social, bajar impuestos y afrontar problemas estructurales como el acceso a la vivienda.
El choque político promete intensificarse durante las próximas semanas en paralelo a otros frentes abiertos como la huelga educativa, la presión sobre la sanidad pública y las negociaciones sindicales todavía sin cerrar.



