El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Valencia recurrió durante 2025 en un total de 425 ocasiones a la Cámara Gesell, un sistema especializado utilizado para tomar declaración a menores y personas vulnerables en procedimientos judiciales sin someterles a una exposición traumática durante el proceso penal.
La herramienta se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales mecanismos de protección de víctimas especialmente sensibles, sobre todo en casos relacionados con violencia sexual, malos tratos o violencia intrafamiliar.
Qué es la Cámara Gesell y por qué se utiliza
La Cámara Gesell es una sala especialmente diseñada para que menores o personas vulnerables puedan declarar en un entorno mucho menos agresivo que una sala judicial convencional.
La entrevista se realiza únicamente con una psicóloga forense especializada, mientras jueces, fiscales, abogados y el resto de partes siguen la declaración desde una estancia anexa sin contacto directo con la víctima.
Las preguntas se trasladan a través de la especialista, que adapta el lenguaje y la comunicación a las necesidades psicológicas y emocionales de la persona entrevistada.
El objetivo es doble:
- obtener un testimonio válido judicialmente
- evitar la llamada “victimización secundaria”
Es decir, impedir que la víctima tenga que revivir repetidamente situaciones traumáticas durante el procedimiento penal.
El 97% de las personas evaluadas fueron menores
Los datos del Instituto de Medicina Legal reflejan la enorme presencia de niños, niñas y adolescentes dentro de este tipo de procedimientos.
Según las cifras oficiales:
- el 97% de las personas evaluadas tenían entre 4 y 17 años
- el 68% de las víctimas atendidas fueron mujeres
La mayoría de las pruebas estuvieron vinculadas a investigaciones por delitos sexuales y malos tratos.
La violencia sexual intrafamiliar concentra la mayoría de casos
Uno de los datos más impactantes del balance judicial es el perfil de los delitos investigados.
Dentro de los procedimientos relacionados con violencia sexual:
- el 52,5% se produjeron en el ámbito intrafamiliar
- el 40,3% correspondieron a agresores del entorno cercano o extrafamiliar
- solo el 7,2% implicaban a desconocidos
Las cifras reflejan una realidad que los especialistas llevan años advirtiendo: gran parte de las agresiones sexuales a menores se producen dentro del entorno familiar o de confianza de la víctima.
La Ley de protección a la infancia disparó el uso de este sistema
El incremento de este tipo de pruebas se ha acelerado especialmente desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 8/2021 de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia.
La norma establece que, de forma general, las declaraciones de menores de 14 años y de personas con discapacidad especialmente vulnerables deben realizarse mediante prueba preconstituida para evitar exposiciones innecesarias durante el juicio.
Eso significa que la declaración grabada mediante Cámara Gesell puede utilizarse posteriormente como prueba judicial válida sin necesidad de repetir constantemente el testimonio.
Siete psicólogas forenses atienden los casos de toda la provincia
La Unidad de Psicología Penal del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Valencia está integrada actualmente por siete psicólogas forenses especializadas.
El equipo atiende las solicitudes procedentes de los 18 partidos judiciales de la provincia de Valencia.
Además de la toma de declaración, las especialistas aplican técnicas de entrevista adaptadas al ámbito jurídico y trabajan para minimizar posibles sesgos en el testimonio, especialmente importantes cuando se trata de menores.
Menos presión para las víctimas y procesos más ágiles
Desde la implantación de este sistema en Valencia en 2015, la utilización de la Cámara Gesell ha ido creciendo progresivamente hasta convertirse en una herramienta habitual dentro de muchos procedimientos penales sensibles.
Según destacan desde Justicia, la experiencia acumulada ha permitido:
- reducir tiempos judiciales
- mejorar la calidad de las declaraciones
- disminuir el impacto psicológico sobre las víctimas
- reforzar la protección de derechos fundamentales
En un contexto donde cada vez existe mayor sensibilidad hacia la protección de menores y personas vulnerables dentro del sistema judicial, este tipo de herramientas se han convertido en piezas clave para compatibilizar garantías procesales y protección emocional.



