La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha acusado este miércoles a la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, de “ponerse de perfil” ante la acampada educativa instalada en la plaza de la Mare de Déu y ha defendido una vía de negociación para compatibilizar las protestas con la celebración del Corpus Christi.
La alcaldesa realizó estas declaraciones durante una comparecencia pública en la que aseguró que el Ayuntamiento está trabajando junto a Amics del Corpus, el Arzobispado y los propios manifestantes para intentar encontrar una solución.
Catalá explicó que la Policía Local ya ha colaborado este miércoles en la instalación del tradicional tapiz floral del Corpus y destacó que, por el momento, los trabajos se están desarrollando “con absoluta normalidad”.
“La delegada se ha acobardado”
La alcaldesa elevó el tono político al afirmar que Pilar Bernabé “se ha acobardado” tras el incidente policial del pasado domingo durante las protestas educativas.
Según sostuvo, la delegada del Gobierno ha optado por “no asumir sus competencias” y dejar el problema en manos del Ayuntamiento.
Catalá criticó además que desde la Delegación del Gobierno se remitiera al consistorio a la ordenanza municipal sobre retirada de enseres y ocupación de la vía pública.




“Si la delegada equipara a unos manifestantes con enseres o equipara la plaza del Ayuntamiento con un parque o jardín, pues allá ella”, señaló.
Negociaciones con los manifestantes
La alcaldesa confirmó que existen conversaciones abiertas entre los manifestantes, Amics del Corpus y el Arzobispado para intentar desencallar la situación antes de los actos principales del Corpus.
Según explicó, los propios acampados habrían planteado dos posibles opciones:
- Reubicarse parcialmente.
- Modificar parte del recorrido del Corpus.
Catalá aseguró que el Ayuntamiento facilitará “al máximo” cualquier acuerdo que permita mantener tanto la protesta como la celebración religiosa.
Preocupación por la instalación de las “rocas”
Uno de los principales problemas llegará el viernes con la instalación de las tradicionales “rocas” del Corpus, grandes carros históricos que ocupan buena parte de la plaza de la Virgen.
La alcaldesa reconoció que las dimensiones de estos elementos hacen muy difícil compatibilizar físicamente ambos usos del espacio y afirmó que será necesario seguir negociando durante las próximas horas.
“Yo no me pongo de perfil”
Durante toda la comparecencia, Catalá insistió en diferenciar la actuación del Ayuntamiento de la de la Delegación del Gobierno.
“Yo sí estoy a las duras y a las maduras”, afirmó la alcaldesa, defendiendo que el consistorio está intentando resolver la situación “con voluntad de negociación, colaboración y consenso”.
Catalá también recordó que la Policía Local no tiene competencias para disolver concentraciones o manifestaciones y señaló directamente a la Policía Nacional y a la Delegación del Gobierno como responsables de actuar en caso de que fuera necesario.



