Un gran susto que, afortunadamente, ha terminado en una historia de alivio y ternura. La Policía Local de Valencia ha localizado sano y salvo a un menor de 8 años que se había extraviado este mediodía en el parque natural de la Dehesa de El Saler, concretamente mientras participaba en una excursión programada con su colegio.
Un despliegue a contrarreloj
La alarma saltó cuando los tutores a cargo del grupo escolar se percataron de la ausencia del pequeño. De inmediato, se activó un protocolo de búsqueda de emergencia en el que participaron varias patrullas de la Policía Local, conscientes de la complejidad de la zona debido a la densa vegetación y la proximidad de la playa y la albufera.
Tras un intenso y minucioso rastreo por los senderos y pinadas de la Dehesa, los agentes lograron dar con el paradero del menor. El niño se encontraba visiblemente desorientado y asustado, pero por suerte solo presentaba algunas raspaduras y lesiones de carácter muy leve, provocadas por la vegetación del entorno.
Un gesto que conmovió a los agentes
Más allá del éxito del rescate, lo que ha marcado la jornada y ha emocionado al cuerpo policial ha sido la reacción del pequeño al verse a salvo.
Aún con lágrimas en los ojos y el susto en el cuerpo, el niño buscó en sus bolsillos y quiso agradecer el rescate a los agentes entregándoles una moneda, todo su «tesoro» en ese momento, como muestra de gratitud.
Un detalle entrañable que transformó la tensión de la búsqueda en una sonrisa para todo el equipo. Tras comprobar que se encontraba en buen estado de salud, el menor fue reincorporado con su grupo escolar y sus familiares, dejando una bonita anécdota que los agentes tardarán en olvidar.
| Datos del suceso | Detalle |
| Edad del menor | 8 años |
| Ubicación | Dehesa de El Saler (Valencia) |
| Contexto | Excursión escolar |
| Estado del menor | Desorientado, lesiones leves |
| Desenlace | Localizado sano y salvo |
Nota: Desde la Policía Local se recuerda la importancia de mantener a los niños vigilados en entornos naturales y enseñarles a quedarse quietos en un punto seguro si se dan cuenta de que se han separado del grupo.



