La posibilidad de que el Congreso se pronunciara esta semana sobre un adelanto electoral ha quedado definitivamente descartada. La Mesa de la Cámara, donde PSOE y Sumar cuentan con mayoría, ha inadmitido una enmienda impulsada por Junts que planteaba instar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a disolver las Cortes y convocar elecciones generales anticipadas.
La decisión impide que la propuesta pueda ser debatida y votada durante la sesión prevista para este jueves.
El argumento utilizado para bloquear la iniciativa
La mayoría progresista de la Mesa sostiene que la convocatoria de elecciones generales es una competencia exclusiva del presidente del Gobierno.
Por ese motivo, considera que el Congreso carece de capacidad para pronunciarse formalmente sobre una cuestión que corresponde únicamente al jefe del Ejecutivo.
Ese razonamiento ha servido para impedir que la propuesta siguiera adelante en su tramitación parlamentaria.
Una votación con fuerte carga política
Aunque la iniciativa no habría tenido efectos jurídicos obligatorios, sí podía tener una importante repercusión política.
La posibilidad de que distintos grupos parlamentarios apoyaran una petición de elecciones anticipadas habría servido para visualizar el actual equilibrio de fuerzas en la Cámara y medir el respaldo real del Gobierno.
Precisamente ese componente simbólico convertía la votación en un asunto especialmente sensible para el Ejecutivo.
No solo afectaba a Junts
La decisión de la Mesa no afecta únicamente a la propuesta registrada por Junts.
El Partido Popular había presentado una iniciativa de contenido prácticamente idéntico, por lo que la inadmisión alcanza también a la propuesta de los populares.
De esta forma, desaparece cualquier opción de que el Congreso vote esta semana sobre la conveniencia de convocar elecciones anticipadas.
Un precedente reciente con Junts
No es la primera vez que se produce un debate jurídico de estas características.
A comienzos de 2025 ya existió una controversia similar cuando Junts promovió una iniciativa relacionada con una cuestión de confianza al presidente del Gobierno, otra competencia reservada exclusivamente al jefe del Ejecutivo.
Aquel episodio acabó con una reformulación del texto tras intensas negociaciones entre ambas formaciones.
La legislatura sigue su curso
La decisión de la Mesa supone un alivio parlamentario para el Gobierno, que evita una votación cuyo resultado podría haber alimentado el debate político sobre la estabilidad de la legislatura.
Sin embargo, el episodio vuelve a poner de manifiesto las tensiones existentes entre los socios parlamentarios y la creciente presión de la oposición para que Sánchez acuda a las urnas antes del final natural del mandato.
Por ahora, el calendario electoral sigue dependiendo exclusivamente de una decisión del presidente del Gobierno, mientras el Congreso queda al margen de cualquier pronunciamiento formal sobre un eventual adelanto electoral.



