Los Cronistas Oficiales del Reino de Valencia, que están integrados desde 1955 en el Centro de Cultura Valenciana, hoy Real Academia de Cultura Valenciana, dispone de una nueva Junta de Gobierno aprobada desde este mes de junio de 2026.
La Real Academia de Cultura Valenciana, presidida por el jurista y abogado valenciano Luis Miguel Romero Vilafranca, segregó la sección de cronistas oficiales de la de académicos correspondientes y posteriormente nombró al profesor universitario de la Universidad Católica de Valencia, director del círculo universitario de Historia Comarcal y académico de número y cronista de Meliana Francisco Cardells, director de la misma.
Este movimiento supone una apuesta por la cultura y el patrimonio local y una adhesión al espíritu inicial del Centre de Cultura Valenciana. Para el nuevo director de los cronistas, el académico Francisco Cardells “en los años 50 del siglo XX se fundamentó una valencianía a través de las corresponsalías de los cronistas que vertebraron como nadie nuestra cultura y patrimonio valenciano”.
El cronista de Meliana ahonda en el perfil plural de los cronistas “los había de todas las profesiones, desde sacerdotes hasta médicos o labradores” porque “nacen del pueblo y se deben a él”. El nuevo director de los cronistas resalta el papel del cronista que “bajo la tutela de la Academia se ha convertido en guardián de la memoria compartida de cada uno de los pueblos del territorio”.
En el nuevo organigrama de la Junta de Gobierno de los Cronistas Oficiales además del director Cardells figuran como vicedirector el cronista de Casinos y director de la Escola d’Estudis Valencians de la RACV, José Salvador Murgui y como secretaria Pepa Sempere, cronista de Bocairent.
El planeamiento territorial dispone de tres delegaciones provinciales que son la de Alacant dirigida por Antonio Luis Galiano, cronista de Orihuela, y presidente de honor de RAECO (Real Asociación Española de Cronistas Oficiales); la de Valencia por Miguel Aparici , cronista de Cortes de Pallàs, y antiguo presidente de la delegación de la Asociación Española de Amigos de los Castillos (AEAC), y la de Castelló por Rafael Marín, cronista de Segorbe, experto en Alto Palancia y literato consagrado. Por su parte, Alfons Vila y Moreno, cronista de Cerdà, Novetlé y Alcúdia de Crespins, es el archivero-bibliotecario del fondo. Las vocalías iniciales son asumidas por Marina Estarlich, cronista de Antella y Aurelià Lairón, cronista de Alzira y reputado historiador de la Ribera.
El nuevo director ha destacado el papel de los sacerdotes como investigadores de los municipios y la historia local, subrayando “no en vano nuestra sección tiene el honor de llevar el nombre del canónigo Roc Chabás, impulsor de la investigación foral y municipal en el siglo XIX”. En este sentido, Cardells evoca al ya desaparecido antecesor padre franciscano Benjamín Agulló “por su carácter conciliador y su valencianismo”. En la actualidad el sacerdote escogido es el cronista de Fortaleny y director del Archivo de la Religosidad Popular, Andrés de Sales Ferri.
Otra aportación innovadora ha sido el nombramiento de consultores especializados para la organización, caso de los académicos correspondientes de la Real Academia de Cultura Valenciana, Juan Antonio Resalt, cronista de Leganés y presidente RAECO, y Manuel Pelaez, cronista de Priego de Córdoba y letrado RAECO.
La próxima semana será presentada a la Junta General una lista cerrada de personalidades como agregados colaboradores de sección cuyos nombres todavía no son públicos. Esta figura de agregados colaboradores está contemplada de forma estatutaria para personas de reconocido prestigio o investigadores de ámbito local que no necesitan ser cronistas oificiales ni académicos. En palabras del director de los cronistas “es una figura que debe contemplarse porque amplía nuestra base y hay personas valiosas que deben incorporarse a la tarea de modernizar y realzar la memoria y el patrimonio local”.
















