Llenar la nevera cuesta hoy más que hace un año, pero no todos los productos han seguido el mismo camino. Mientras algunos alimentos básicos han experimentado fuertes incrementos de precio, otros han protagonizado caídas inesperadas que alivian parcialmente el gasto de los consumidores.
Los últimos datos del Índice de Precios de Consumo muestran una fotografía desigual de la cesta de la compra, con importantes diferencias entre frutas, verduras, pescado, huevos y otros productos habituales en los hogares españoles.
El alimento que más se ha encarecido en los supermercados
Las mayores subidas corresponden a las legumbres verdes frescas.
Productos como judías verdes, guisantes, habas, tirabeques o brotes de soja han registrado un incremento medio del 16,3% respecto al mismo periodo del año anterior.
Muy cerca aparecen las hortalizas cultivadas por su fruto, entre las que se encuentran tomates, pimientos, pepinos, calabacines, berenjenas o calabazas.
En este caso, el aumento alcanza el 15,2%, consolidando una tendencia que los consumidores han percibido claramente en los lineales de los supermercados.
Los huevos siguen subiendo
Otro de los productos que continúa encareciéndose son los huevos.
Su precio es actualmente un 13,7% superior al registrado hace un año, convirtiéndose en uno de los alimentos básicos que más han incrementado su coste.
La subida afecta directamente a millones de hogares, ya que se trata de uno de los productos más consumidos en España por su versatilidad y valor nutricional.
El pescado tampoco da tregua
El pescado fresco, refrigerado o congelado tampoco escapa a la tendencia alcista.
Según los datos más recientes, su precio ha aumentado un 9,7% durante los últimos doce meses.
A ello se suma el encarecimiento del pescado seco, salado o ahumado, que acumula una subida del 5,4%.
Los preparados de marisco también han experimentado un incremento destacado, situándose un 6,1% por encima de los niveles registrados el pasado año.
Los cítricos también se dejan notar
Las naranjas, mandarinas, limones y pomelos tampoco han quedado al margen.
Los cítricos frescos registran una subida media del 5,7%, una cifra relevante en un país donde este tipo de frutas forman parte habitual de la alimentación diaria.
La evolución de estos precios refleja el impacto de factores como las condiciones meteorológicas, los costes de producción y la distribución.
Los productos que sí han bajado de precio
No todo son malas noticias para los consumidores.
Algunos alimentos han experimentado importantes descensos durante el último año.
La mayor bajada corresponde a las frutas tropicales.
Productos como aguacates, plátanos, piñas, mangos, papayas, dátiles o chirimoyas cuestan ahora un 18,2% menos que hace doce meses.
También destacan las reducciones registradas en otras frutas frescas como melones, sandías, uvas, kiwis o caquis, con un descenso medio del 9%.
El aceite continúa relajando su precio
Después de meses protagonizando titulares por sus fuertes incrementos, los aceites vegetales siguen mostrando signos de moderación.
Su precio es actualmente un 2,5% inferior al de hace un año.
También han bajado las patatas y otros tubérculos (-2,2%), las hortalizas congeladas (-2,5%) y el azúcar (-3,5%).
Estas caídas ayudan a compensar parcialmente las subidas registradas en otros productos esenciales.
Lo que más ha bajado en solo un mes
Si se analiza únicamente la evolución respecto al mes anterior, las mayores caídas corresponden a las hortalizas cultivadas por su fruto y a las verduras frescas.
En apenas unas semanas han registrado descensos superiores al 13%, reflejando la fuerte estacionalidad que caracteriza a muchos productos agrícolas.
Esta volatilidad explica por qué algunos alimentos pueden pasar de protagonizar fuertes subidas a experimentar importantes bajadas en periodos relativamente cortos.
Una cesta de la compra cada vez más desigual
Los datos muestran una realidad compleja para los consumidores.
Mientras algunos productos básicos siguen encareciéndose a un ritmo notable, otros comienzan a ofrecer cierto alivio en el gasto familiar.
La evolución de los precios durante los próximos meses será clave para comprobar si esta tendencia se consolida o si la cesta de la compra continúa sometida a fuertes oscilaciones.
Porque la gran pregunta sigue siendo la misma: ¿qué alimentos serán los próximos en dar una sorpresa en el supermercado?
















