El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este miércoles en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre las diferentes causas judiciales que afectan al PSOE, a antiguos dirigentes socialistas y a personas de su entorno familiar.
Se trata de su primera intervención parlamentaria tras la sentencia del denominado caso Mascarillas, que ha condenado al exministro de Transportes José Luis Ábalos a 24 años de prisión y al exsecretario de Organización socialista Santos Cerdán a 19 años.
Durante su intervención, Sánchez ha lanzado un mensaje contundente contra la corrupción.
«No debe existir ningún espacio para la impunidad de las personas corruptas, sean quienes sean», ha afirmado ante la Cámara.
Sánchez niega conocer las prácticas investigadas
El presidente ha asegurado que nunca tuvo conocimiento de las conductas por las que han sido condenados antiguos dirigentes socialistas y ha defendido que habría actuado de inmediato de haberlas conocido.
«Jamás conocí ni hubiera tolerado estas prácticas», ha señalado durante su comparecencia.
Sánchez también ha rechazado que exista una trama de corrupción generalizada dentro del PSOE y ha insistido en que los casos conocidos afectan a personas concretas que ya han sido apartadas de la organización.
Según el jefe del Ejecutivo, se está intentando trasladar a la opinión pública una imagen de corrupción estructural que, a su juicio, no se corresponde con la realidad.
Defensa del PSOE y de las medidas anticorrupción
El líder socialista ha defendido que el PSOE no se ha financiado de forma irregular y ha asegurado que el partido ha colaborado con la justicia y ha reforzado sus mecanismos internos de control para evitar nuevos casos.
Asimismo, ha reivindicado las iniciativas legislativas impulsadas por el Gobierno para mejorar la transparencia y reforzar la lucha contra la corrupción en las administraciones públicas.
Respaldo a Zapatero y defensa de su familia
Durante su intervención, Sánchez también se ha referido a las investigaciones que afectan al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y a las causas abiertas contra su esposa, Begoña Gómez, y su hermano.
Respecto a Zapatero, ha destacado que durante sus años al frente del Gobierno no se registraron escándalos de corrupción y ha defendido la presunción de inocencia.
Sobre las investigaciones relacionadas con su familia, ha denunciado lo que considera campañas basadas en informaciones falsas o distorsionadas y ha resumido el proceso con una frase que ha repetido en varias ocasiones durante su intervención:
«Primero el bulo, después la denuncia y finalmente el daño reputacional».
Feijóo exige elecciones anticipadas
La comparecencia ha estado marcada por el duro enfrentamiento con el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, que ha acusado a Sánchez de ser el «nexo político corruptor» y le ha reclamado la convocatoria inmediata de elecciones generales.
El presidente ha rechazado esa posibilidad y ha defendido la continuidad de la legislatura, argumentando que su Gobierno seguirá impulsando medidas sociales y económicas mientras continúan las investigaciones judiciales.
La sesión ha evidenciado el clima de máxima tensión política que atraviesa el Congreso en un momento especialmente delicado para el Ejecutivo y para el PSOE, marcado por las condenas judiciales a antiguos dirigentes socialistas y por las investigaciones que siguen abiertas.



