etrás de muchas frutas, verduras y alimentos que llegan cada día a los supermercados europeos se esconde una preocupación creciente entre agricultores y ganaderos: competir contra productos importados que no siempre están sujetos a las mismas exigencias que se aplican dentro de la Unión Europea.
Con ese mensaje, la Comunitat Valenciana ha cerrado su semestre de representación autonómica ante las instituciones europeas reclamando más controles, mayor vigilancia sanitaria y reglas iguales para todos los productores.
Valencia lleva la voz del campo a Bruselas
El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha defendido ante los ministros europeos de Agricultura la necesidad de reforzar la protección del sector agroalimentario europeo.
Durante su intervención, insistió en que los productos procedentes de terceros países deben cumplir exactamente las mismas exigencias que afrontan agricultores y ganaderos comunitarios.
La reivindicación se produce en un momento especialmente delicado para el sector, marcado por el aumento de costes, la competencia internacional y la preocupación por la entrada de plagas y enfermedades.
La exigencia de «las mismas reglas para todos»
Uno de los principales mensajes trasladados por la delegación valenciana ha sido la necesidad de aplicar una verdadera reciprocidad comercial.
El objetivo es impedir que entren en el mercado europeo productos agroalimentarios que no respeten los estándares fitosanitarios, medioambientales o de seguridad alimentaria exigidos a los productores comunitarios.
Desde la Generalitat consideran que esta situación genera una competencia desigual que perjudica especialmente a sectores estratégicos como los cítricos, las frutas, las hortalizas o la ganadería.
Más controles en frontera y auditorías internacionales
La propuesta defendida ante las instituciones europeas incluye un refuerzo de los mecanismos de vigilancia.
Entre las medidas planteadas figuran controles fronterizos más estrictos, auditorías en países exportadores, inspecciones físicas de mercancías y sistemas avanzados de trazabilidad digital.
Además, se reclama la implantación de cláusulas espejo obligatorias que garanticen que las importaciones cumplen los mismos requisitos que la producción europea.
La preocupación por las plagas y enfermedades
La Comunitat Valenciana también ha pedido reforzar la vigilancia preventiva frente a la entrada de nuevas amenazas fitosanitarias.
Las organizaciones agrarias llevan años alertando sobre el riesgo que representan determinadas plagas procedentes de terceros países para cultivos estratégicos del arco mediterráneo.
Por ello, la propuesta incluye mecanismos de reacción rápida cuando se detecten riesgos sanitarios, incumplimientos reiterados o posibles amenazas para la producción agrícola europea.
Una PAC más sencilla y adaptada a la realidad
Durante las reuniones europeas también se abordó el futuro de la Política Agraria Común (PAC) más allá de 2027.
Barrachina defendió la necesidad de avanzar hacia una política agraria más flexible, menos burocrática y más cercana a las necesidades reales de las explotaciones.
Según trasladó, el sector necesita herramientas eficaces para afrontar la volatilidad de los mercados, el incremento de los costes de producción y los retos derivados del cambio climático.
Un semestre intenso en Europa
La Comunitat Valenciana ha ejercido durante este semestre la representación autonómica española en materia agraria ante el Consejo de la Unión Europea.
Durante este periodo, la Generalitat ha participado en seis consejos ministeriales europeos, más de sesenta reuniones técnicas y ha elaborado decenas de informes relacionados con los principales expedientes agrarios comunitarios.
La experiencia ha permitido trasladar directamente a Bruselas algunas de las principales preocupaciones del sector agroalimentario valenciano.
El reto de proteger la agricultura europea
La defensa de la producción local y la exigencia de condiciones equitativas para todos los operadores se ha convertido en una de las grandes prioridades del sector agrícola europeo.
Mientras continúan las negociaciones sobre el futuro de la PAC y los acuerdos comerciales internacionales, agricultores y ganaderos reclaman que la sostenibilidad económica del campo tenga el mismo peso que los objetivos medioambientales y comerciales.
















