Las carreteras españolas cuentan con una red de vigilancia más extensa que nunca. En apenas cinco años, el número de radares ha aumentado un 37%, hasta alcanzar los 3.621 dispositivos, según el último balance del Observatorio de Radares elaborado por Coyote.
La expansión responde tanto al refuerzo de los controles en carretera como al creciente protagonismo de ayuntamientos y comunidades autónomas, que han multiplicado la instalación de nuevos sistemas de vigilancia, especialmente en entornos urbanos.
Casi 1.000 radares más desde 2021
Desde 2021 se han incorporado 982 nuevos radares a la red española. Solo durante el último año se instalaron 226 dispositivos, lo que supone un incremento del 7% respecto al ejercicio anterior.
Aunque los radares fijos continúan siendo mayoritarios, el mayor crecimiento corresponde a los radares de tramo, cuya presencia prácticamente se ha duplicado en este periodo.
Actualmente, la red está formada por:
- 2.472 radares fijos
- 600 radares de semáforo
- 295 radares de tramo
- 254 dispositivos de cinturón y radares móviles
Las ciudades concentran cada vez más controles
La vigilancia del tráfico ya no se limita a las grandes carreteras.
El informe refleja que el 44% de los radares se encuentra en vías urbanas, mientras que un 32% está instalado en carreteras convencionales y el 24% restante en autopistas y autovías.
Este cambio responde al creciente papel de los ayuntamientos en la gestión de la seguridad vial, que han intensificado la instalación de dispositivos dentro de los núcleos urbanos.
Cataluña lidera el mapa de radares
Cataluña continúa siendo la comunidad autónoma con mayor número de controles de velocidad.
El reparto territorial sitúa a esta comunidad con 936 radares, seguida por:
- Andalucía: 462
- Castilla y León: 376
- Comunidad de Madrid: 273
- País Vasco: 257
- Comunitat Valenciana: 236
- Galicia: 234
A nivel provincial, Barcelona encabeza la clasificación con 632 radares, muy por delante de Madrid (273), Girona (153), Asturias (128) y Alicante (120).
Los ayuntamientos ya gestionan la mitad de los radares
Uno de los cambios más destacados es el peso que han adquirido las administraciones locales.
Actualmente existen prácticamente tantos radares gestionados por la DGT, el Servei Català de Trànsit y Trafikoa como por los propios ayuntamientos y comunidades autónomas.
Mientras los organismos estatales concentran la mayoría de sus controles en carreteras secundarias y autopistas, las administraciones locales sitúan cerca del 85% de sus radares en entornos urbanos, reforzando la vigilancia dentro de las ciudades.
Más controles durante el verano
El incremento de desplazamientos propio de las vacaciones también se traduce en una mayor presencia de controles.
Según el estudio, durante el verano los conductores se encuentran con un 12% más de radares fijos y un 29% más de radares móviles que durante el resto del año.
Este aumento de la vigilancia coincide con una de las épocas de mayor tráfico en las carreteras españolas y eleva las posibilidades de detectar excesos de velocidad durante los desplazamientos estivales.
















