Las primeras ayudas municipales dirigidas al sector pesquero de Valencia han beneficiado únicamente a nueve pescadores de la Albufera. El principal motivo ha sido un requisito administrativo que ha dejado fuera a buena parte del colectivo, en un contexto marcado por la falta de relevo generacional y la caída de la actividad tradicional.
La primera convocatoria de ayudas impulsada por el Ayuntamiento de Valencia para respaldar al sector pesquero ha evidenciado la delicada situación que atraviesa la pesca tradicional en la Albufera. De los 275.000 euros previstos inicialmente, solo se han repartido 111.520 euros entre 23 profesionales de toda la ciudad. De ellos, únicamente nueve desarrollan su actividad en la Albufera.
El resto del presupuesto, cerca de 165.000 euros, deberá destinarse a otras iniciativas al no haberse cubierto la convocatoria.
El requisito que dejó fuera a la mayoría
La principal razón del bajo número de beneficiarios está en las condiciones de acceso. Para optar a las ayudas era obligatorio estar dado de alta como trabajador autónomo en la actividad pesquera.
Sin embargo, la realidad de El Palmar es muy distinta. Muchos pescadores consideran esta actividad un complemento económico y cotizan principalmente como agricultores o ya están jubilados. Aunque mantienen viva una tradición centenaria, no cumplían el requisito exigido para recibir la subvención.
Una tradición con cada vez menos relevo
La Comunidad de Pescadores de El Palmar acumula cerca de 700 años de historia, pero el número de profesionales que viven exclusivamente de la pesca continúa reduciéndose.
Aunque la entidad cuenta con alrededor de 400 socios, cada año solo unas 60 personas participan en el sorteo de los tradicionales redolins o puestos de pesca, y finalmente apenas una cuarentena desarrolla la actividad de forma habitual.
El envejecimiento del colectivo y la falta de jóvenes interesados en continuar el oficio preocupan especialmente al sector.
Menos peces y más especies invasoras
A las dificultades laborales se suma el deterioro del ecosistema de la Albufera. Los pescadores aseguran que especies tradicionales como la anguila o la lubina son cada vez más escasas, mientras que otras como la lisa ofrecen una rentabilidad muy baja.
Por ese motivo, gran parte del esfuerzo pesquero se centra actualmente en capturar carpa y cangrejo azul, dos especies invasoras cuya proliferación perjudica gravemente el equilibrio del humedal.
Desde la Comunidad de Pescadores consideran que las futuras ayudas públicas deberían orientarse precisamente a incentivar la extracción de estas especies, ya que su eliminación contribuye a proteger la flora y la fauna del parque natural.
Las primeras ayudas al sector pesquero
La convocatoria «Patrimonio Pesquero 2026» supone la primera línea específica de subvenciones impulsada por el Ayuntamiento de Valencia para apoyar a los profesionales de la pesca.
Las ayudas financian gastos corrientes derivados de la actividad y se han concedido por orden de presentación de solicitudes. Desde el consistorio defienden que la iniciativa pretende reforzar un sector con gran valor económico, ambiental y cultural para la ciudad.
















