La Associació Veïnal Nazaret denuncia que el agua se encuentra «continuamente infectada» debido a la proliferación de gaviotas, palomas y tórtolas en el recinto, y exige una intervención integral urgente a las autoridades.
VALENCIA. – Crece la indignación entre los vecinos del barrio de Nazaret tras decretarse el cierre sanitario de la piscina municipal este viernes. La suspensión del servicio, que coincide con un episodio de intensas altas temperaturas en la ciudad, ha dejado a la comunidad sin su principal refugio climático, encendiendo las alarmas sobre el estado de mantenimiento y salubridad de las instalaciones públicas de la zona.
La Associació Veïnal Nazaret ha emitido un contundente comunicado en las últimas horas desvelando las «causas reales» que han motivado la clausura por parte de las autoridades sanitarias. Según expone el colectivo vecinal, el vaso y el agua de la piscina exterior se encuentran «continuamente infectados por la plaga de gaviotas, palomas y tórtolas que sufre el barrio». Afirman que estas especies de aves han convertido el recinto y sus alrededores en su «espacio habitable», lo que imposibilita garantizar las condiciones higiénicas mínimas para el baño.
Denuncia de abandono e «improvisación»
Desde la organización vecinal han sido sumamente críticos con la gestión que se está llevando a cabo en el Polideportivo de Nazaret, calificando las últimas actuaciones municipales como «parches de última hora que no funcionan». En palabras de sus representantes, la situación actual demuestra la falta de previsión y el arrastre de deficiencias estructurales en el complejo deportivo.
Ante esta situación, los afectados exigen medidas inmediatas y definitivas, estructuradas en dos demandas principales:
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Plan de choque higiénico y sanitario: Una campaña urgente de desratización y tratamientos específicos y eficaces contra el asentamiento y control de aves invasoras en el recinto.
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Infraestructura digna: Un planteamiento técnico y político serio para dotar a Nazaret de una «piscina de verano en condiciones» para futuras temporadas.
Llamada urgente a la coordinación institucional
El comunicado vecinal hace hincapié en que este escenario no puede responder a la «improvisación» y urge a que se establezca una línea de coordinación directa y eficaz entre las distintas concejalías del Ayuntamiento de Valencia y las consellerias competentes de la Generalitat Valenciana para activar una solución a la mayor brevedad.
«No queremos más promesas vacías, queremos unas instalaciones dignas y saludables para el barrio», zanja con rotundidad el comunicado.
Con los termómetros en ascenso y las familias confinadas en sus hogares sin alternativas públicas de refresco en el barrio, el vecindario espera una respuesta rápida por parte de la Fundación Deportiva Municipal para acometer las tareas de desinfección pertinentes, ahuyentar la fauna que contamina el agua y reabrir una instalación considerada vital para sobrellevar los meses de verano.
Los vecinos aseguran que las mejoras que se han implementado son la sustitución del suelo, pero denuncian que sigue siendo muy resbaladizo y produce numerosos resbalones y caídas y la sustitución de una pequeña zona de techado de cañizo por toldos, pero exigen que la sombra cubra mayor parte del espacio.



