La capital registra 77.200 vehículos menos al día que hace un año mientras el transporte público sigue ganando usuarios y la movilidad urbana continúa cambiando.
Las principales arterias de Valencia registraron durante el pasado mes de junio una reducción del tráfico del 13% respecto al mismo periodo del año anterior, consolidando la tendencia a la baja en el uso del vehículo privado dentro de la ciudad.
Según los datos de Intensidad Media Diaria (IMD) analizados por el Ayuntamiento, actualmente circulan por las grandes avenidas de la capital un 10% menos de vehículos que en 2023 y hasta un 19% menos que en 2019, el año en el que se alcanzaron los mayores niveles de tráfico registrados en Valencia.
Más de 77.000 vehículos menos cada día
La disminución también se refleja en los accesos a la ciudad.
Durante junio entraron en Valencia alrededor de 77.200 vehículos menos al día que en el mismo mes de 2025, lo que supone una caída del 12% en apenas un año.
Si la comparación se realiza con 2023, el descenso alcanza los 43.200 vehículos diarios menos accediendo a la capital valenciana.
Las grandes obras no disparan la congestión
Uno de los aspectos más destacados es que esta reducción del tráfico se produce mientras la ciudad afronta algunas de las actuaciones urbanísticas más importantes de las últimas décadas.
Las obras de transformación de las avenidas Pérez Galdós y Giorgeta, junto a las actuaciones en la calle Colón y otros puntos estratégicos, no han provocado un incremento significativo de la circulación en otras vías principales.
Desde el Ayuntamiento consideran que los datos reflejan una estabilización progresiva de la movilidad urbana y una adaptación de los desplazamientos a las nuevas circunstancias.
El transporte público sigue creciendo
El descenso del uso del coche coincide con el importante incremento registrado en el transporte público durante los últimos años.
La EMT ha pasado de transportar 93 millones de viajeros en 2023 a superar actualmente los 120 millones de pasajeros anuales, consolidándose como una de las principales alternativas al vehículo privado para los desplazamientos urbanos.
El crecimiento del uso del autobús municipal se suma además al aumento de viajeros en Metrovalencia y Cercanías, que continúan recuperando usuarios tras los cambios de hábitos producidos durante los últimos años.
La bicicleta pierde usuarios respecto a 2025
En contraste con el crecimiento del transporte público, la red ciclista de Valencia registró durante junio un descenso del 11% respecto al mismo mes del pasado año.
Pese a esta caída puntual, el uso de los más de 220 kilómetros de carriles bici de la ciudad continúa siendo superior al registrado en 2023, con un incremento acumulado del 5%.
Una movilidad cada vez más diversificada
Los datos reflejan una transformación progresiva de la movilidad en Valencia, donde cada vez más desplazamientos se realizan mediante transporte público, bicicleta o trayectos a pie.
La combinación de nuevas infraestructuras, la mejora de la oferta de transporte y los cambios en los hábitos de desplazamiento están modificando el reparto del espacio urbano y reduciendo la dependencia del vehículo privado.
Menos coches y más espacio para otros usos
La reducción del tráfico también tiene un impacto directo sobre aspectos como la contaminación, el ruido o la ocupación del espacio público.
Las administraciones consideran que esta tendencia permitirá avanzar en nuevos proyectos de reurbanización y renaturalización de calles y avenidas, especialmente en aquellas zonas donde el vehículo privado ha perdido protagonismo durante los últimos años.
Todo ello en una ciudad que continúa adaptándose a un nuevo modelo de movilidad marcado por el transporte público, los desplazamientos sostenibles y la transformación urbana de algunos de sus principales ejes viarios.



