La Policía Local de Orihuela ha detenido a un hombre como presunto autor de un tiroteo ocurrido la pasada semana en el barrio de San Isidro, en el que una mujer resultó herida por arma de fuego y otra persona sufrió una agresión.
El sospechoso fue localizado cuando trataba de abandonar la ciudad en un vehículo y posteriormente quedó a disposición de la Policía Nacional, que se ha hecho cargo de la investigación.
El aviso se produjo tras escucharse varios disparos
Los hechos ocurrieron durante la noche del pasado martes en el barrio de San Isidro, cuando la Policía Local recibió un aviso alertando de que se habían escuchado disparos.
Al llegar al lugar, los agentes comprobaron que una mujer presentaba heridas provocadas por un arma de fuego y que otra persona también había sido agredida. Por el momento, no han trascendido más detalles sobre el estado de las víctimas ni sobre las circunstancias que rodearon el ataque.
Amplio dispositivo para localizar al sospechoso
Tras confirmar lo sucedido, la Policía Local desplegó un amplio dispositivo de búsqueda para localizar al presunto autor.
Los agentes aseguraron la zona y establecieron controles en distintos puntos de la ciudad con el objetivo de impedir su huida.
Poco después, el sospechoso fue localizado en el interior de un automóvil cuando, presuntamente, intentaba abandonar Orihuela.
La investigación queda en manos de la Policía Nacional
Una vez practicada la detención, el hombre fue puesto a disposición de la Policía Nacional, que continúa con las diligencias para esclarecer lo ocurrido y determinar las circunstancias del suceso.
La investigación permanece abierta y el detenido se considera presunto autor de los hechos mientras continúan las actuaciones judiciales.
La Policía destaca la rápida intervención
La Policía Local de Orihuela ha subrayado la rapidez con la que actuaron los agentes y ha destacado la coordinación mantenida con la Policía Nacional durante el operativo.
Según el cuerpo policial, la intervención resultó decisiva para localizar al sospechoso en pocos minutos y evitar que pudiera abandonar la ciudad, reduciendo así el riesgo de que los hechos tuvieran consecuencias aún más graves.
















