El Congreso de los Diputados ha aprobado de forma definitiva la reforma del Reglamento que flexibiliza los requisitos necesarios para constituir un grupo parlamentario propio. La iniciativa, impulsada por ERC, Junts, BNG, Compromís y Podemos, ha salido adelante con el respaldo del PSOE, mientras que PP, Vox y UPN han votado en contra.
La modificación reduce el porcentaje mínimo de votos exigido para acceder a grupo propio, aunque mantiene la exigencia de contar con al menos cinco diputados.
Se reducen los porcentajes de voto necesarios
La reforma conserva la regla general de disponer de cinco diputados, pero rebaja los requisitos electorales que deben cumplir las formaciones políticas.
Hasta ahora era necesario obtener:
- Un 15 % de los votos en las circunscripciones donde se presentaba la candidatura.
- O un 5 % del total de votos en el conjunto de España.
Con la nueva normativa, esos porcentajes pasan a ser:
| Requisito | Antes | Ahora |
|---|---|---|
| Votos en las circunscripciones | 15 % | 10 % |
| Votos en el conjunto de España | 5 % | 3 % |
Los partidos nacionalistas defienden una mayor pluralidad
Las formaciones que han impulsado la reforma sostienen que el cambio permitirá reflejar mejor la pluralidad política surgida de las urnas y facilitará que partidos con implantación territorial puedan disponer de grupo parlamentario propio.
El diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, defendió que el sistema electoral ha favorecido históricamente al bipartidismo y aseguró que esta modificación contribuye a corregir esa situación.
PP y Vox critican la reforma
Desde la oposición, tanto PP como Vox rechazaron la iniciativa al considerar que responde a intereses políticos del Gobierno y de sus socios parlamentarios.
El diputado popular Pedro Navarro afirmó que la modificación supone «un nuevo pago político» y sostuvo que la medida no busca fomentar la pluralidad, sino facilitar ventajas materiales para determinados partidos.
Más recursos para los grupos parlamentarios
Los grupos parlamentarios propios cuentan con una serie de recursos y derechos dentro de la Cámara, entre ellos:
- Despachos propios.
- Presencia permanente en distintos órganos parlamentarios.
- Mayor número de asesores.
- Subvenciones específicas para el funcionamiento del grupo.
Precisamente este aspecto ha centrado buena parte de las críticas de la oposición, que considera que la reforma facilitará el acceso a estos recursos a más formaciones políticas.
Último pleno antes del parón estival
La aprobación de esta reforma se produjo durante el último pleno del Congreso antes del receso parlamentario de verano, cerrando así el curso político con una de las modificaciones reglamentarias más relevantes de la legislatura en la organización interna de la Cámara Baja.














