Los comercios, hoteles y establecimientos de hostelería de varios municipios afectados por el incendio de la Vall d’Uixó comienzan a recuperar poco a poco la normalidad tras levantarse las restricciones. Sin embargo, el impacto económico del fuego sigue siendo muy importante, especialmente en plena temporada alta de verano.
Las cancelaciones de reservas, el cierre obligatorio de negocios y la pérdida de mercancías han dejado importantes pérdidas en localidades como Azuébar, Chóvar y Eslida.
Hoteles con reservas canceladas
En Azuébar, el gerente de un hotel, Roberto Fernández, explica que el establecimiento iba a comenzar una de las semanas con mayor ocupación del verano cuando se declaró el incendio.
Según señala, el hotel tenía previsto completar todas sus habitaciones, pero la emergencia obligó a cancelar las reservas y, además, muchas de las previstas para los días posteriores también fueron anuladas por los clientes.
La hostelería pierde reservas y alimentos
Los bares y restaurantes también han sufrido las consecuencias del incendio.
En Chóvar, un establecimiento tenía preparadas las mesas para la cena del sábado cuando se ordenó la evacuación del municipio. El negocio perdió más de una treintena de reservas y tuvo que desechar buena parte de los alimentos ya preparados.
Su trabajadora, Daniela Bleda, explica que productos como carne, pescado y otras elaboraciones tuvieron que ser retirados, mientras que la ausencia de clientes durante toda la semana ha reducido notablemente la actividad del negocio.
Comercios que vuelven a abrir tras ocho días cerrados
En Eslida, algunos establecimientos han podido levantar la persiana después de permanecer ocho días cerrados.
Es el caso de la tienda de Maite Gómez, que calcula unas pérdidas cercanas a los 1.000 euros. La propietaria explica que el cierre en plena campaña estival y el deterioro de parte de los productos almacenados han agravado el impacto económico.
A pesar de ello, confía en recibir ayudas que permitan recuperar cuanto antes la actividad.
La recuperación económica será gradual
La reapertura de los negocios supone el primer paso hacia la recuperación de los municipios afectados por el incendio, aunque muchos empresarios continúan afrontando las consecuencias de varios días de inactividad durante una de las épocas con mayor afluencia turística del año.
El reto ahora será recuperar las reservas perdidas, reactivar el comercio local y devolver la normalidad económica a unas localidades que, además de los daños medioambientales, también han sufrido un importante impacto sobre su tejido empresarial.














