Las obras permitirán renovar por completo la climatización del mercado, mejorar la eficiencia energética del edificio y modernizar sus instalaciones sin interrumpir la actividad comercial.
El Ayuntamiento de Valencia ha comenzado la instalación de los nuevos equipos de aire acondicionado en la cubierta del Mercado de Russafa, una actuación que marca un nuevo avance dentro del proyecto de modernización energética del recinto municipal. Los trabajos, realizados con grúas de gran tonelaje para elevar los equipos hasta la cubierta, forman parte de una inversión de 1,6 millones de euros destinada a renovar la climatización y mejorar la eficiencia del edificio.






Ocho nuevos equipos de climatización
La actuación permitirá sustituir los ocho equipos de climatización existentes, que presentaban un elevado grado de antigüedad y dificultades de mantenimiento, por nuevas unidades de frío y calor más eficientes y modernas.
Además de la renovación del sistema de climatización, el proyecto contempla una mejora integral de las instalaciones del mercado.
Mejoras en ventilación, iluminación y seguridad
Las obras incluyen la modernización de los sistemas de ventilación, alumbrado y protección contra incendios, así como trabajos de impermeabilización de la cubierta.
También se renovarán las carpinterías, se sustituirán las siete puertas automáticas de acceso y se realizarán actuaciones en acabados y revestimientos del edificio, entre ellas la vitrificación del pavimento.
El mercado mantiene su actividad durante las obras
El Ayuntamiento ha planificado la intervención para compatibilizar los trabajos con la actividad diaria del Mercado de Russafa, minimizando las molestias tanto para comerciantes como para clientes.
Mientras duren las obras de mejora energética, el mercado mantiene un horario especial de verano: abre de lunes a viernes de 7:30 a 14:00 horas y los sábados de 7:30 a 15:00 horas.
Un mercado más eficiente y sostenible
Con esta actuación, el Ayuntamiento de Valencia continúa avanzando en la modernización de la red de mercados municipales, mejorando las condiciones térmicas, de ventilación e iluminación de sus instalaciones y reduciendo el consumo energético de unos edificios que forman parte del patrimonio comercial de la ciudad.
















