El precio de los carburantes vuelve a subir en plena operación salida de agosto. La reducción progresiva de la ayuda estatal ha provocado que tanto la gasolina como el gasóleo alcancen sus niveles más altos desde los meses de marzo y abril, incrementando el coste de los desplazamientos estivales.
La ayuda baja a 10 céntimos por litro
Desde el 1 de agosto, el descuento aplicado por el Gobierno se ha reducido a 10 céntimos por litro, dentro del calendario previsto para su eliminación definitiva.
La rebaja volverá a disminuir hasta 5 céntimos por litro en septiembre y desaparecerá completamente en octubre.
Suben la gasolina y el diésel
En la última semana, el precio medio de la gasolina ha aumentado alrededor de un 4 %, mientras que el gasóleo ha registrado un incremento superior al 6 %.
A esta subida se suma la tensión internacional derivada del conflicto en Oriente Próximo, que continúa presionando al alza el precio del petróleo.
Llenar el depósito cuesta hasta 15 euros más
El incremento ya se nota en el bolsillo de los conductores.
Llenar un depósito medio de 55 litros cuesta actualmente unos 15 euros más que hace un año en el caso del gasóleo y alrededor de 8,5 euros más si se trata de gasolina.
Muchos conductores aseguran haber notado el aumento justo al comenzar sus vacaciones, cuando el gasto en combustible se dispara.
Crecen las colas en las gasolineras ‘low cost’
Ante el encarecimiento de los carburantes, numerosos usuarios están optando por repostar en estaciones de servicio de bajo coste.
Mientras las gasolineras tradicionales registraban una menor afluencia, las denominadas ‘low cost’ presentaban colas de vehículos durante la jornada, reflejando la búsqueda de alternativas para reducir el gasto en combustible.
















