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Los servicios de Inteligencia han identificado a diez individuos que ya habían sido expulsados a Marruecos por motivos de seguridad nacional.
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El sindicato mayoritario JUPOL alerta sobre la brecha de seguridad en los accesos migratorios y exige más refuerzos.
CEUTA.— Saltan las alarmas en los servicios de seguridad del Estado. Los Servicios de Información de la Policía Nacional y de la Guardia Civil han detectado la presencia en Ceuta de al menos diez inmigrantes irregulares que previamente habían sido expulsados a Marruecos por su supuesta vinculación con el terrorismo yihadista.
Los sospechosos habrían aprovechado las recientes entradas migratorias irregulares —tanto por vía marítima como a través de los espigones fronterizos— para reingresar en territorio español, eludiendo temporalmente los controles filiales en el perímetro fronterizo.
Un dispositivo de localización activo
Actualmente, unidades especializadas de la Policía Nacional y de la Guardia Civil mantienen desplegado un dispositivo de búsqueda y localización en la ciudad autónoma para proceder a la detención e inmediata expulsión de estos diez individuos.
Fuentes policiales confirman que se trata de personas clasificadas en las bases de datos de Inteligencia como perfiles de riesgo para la seguridad nacional, habiendo sido expulsadas en el pasado mediante procedimientos de la Ley de Extranjería por actividades constitutivas de amenaza para la seguridad del Estado.
JUPOL denuncia una «falsa sensación de normalidad»
La noticia ha tomado relevancia tras la denuncia pública realizada por el sindicato de la Policía Nacional JUPOL a través de sus canales oficiales. Desde la organización de representación policial han calificado la situación de «muy preocupante» y han cargado contra las declaraciones oficiales que intentan edulcorar la presión migratoria en la zona.
«Mientras algunos insisten en vender una falsa sensación de normalidad en Ceuta, la realidad es muy distinta», han manifestado desde la plataforma sindical.
Asimismo, la portavoz del sindicato, Laura García, ha querido poner en valor la labor continuada y el sobreesfuerzo de los agentes desplegados en el enclave norteafricano:
«Nuestros compañeros trabajan sin descanso para localizarlos y proceder a su detención, demostrando una vez más la importancia vital del trabajo que realizan en la frontera sur de Europa».
La presión en la Frontera Sur
Este suceso vuelve a poner el foco en la vulnerabilidad y la complejidad del control fronterizo en Ceuta, donde la presión migratoria constante dificulta en momentos de gran afluencia las labores de filiación e identificación biométrica inmediata.
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado continúan extremando las precauciones ante la posibilidad de que redes de delincuencia u organizaciones extremistas utilicen las rutas de migración irregular para introducir elementos radicalizados en territorio de la Unión Europea.
















