El diputado Alberto Ibáñez propone reducir el impuesto al 10 % coincidiendo con el verano. Mientras tanto, la luz y el gas vuelven al 21 % bajo la gestión del Ejecutivo del que forma parte.
Una exigencia presupuestaria al Ministerio de Hacienda del Gobierno del que forman parte
Valencia (06/08/2026). La coalición valencianista Compromís ha exigido formalmente al Ministerio de Hacienda incorporar la bajada del IVA aplicable a los servicios veterinarios del 21 % actual al 10 % en el marco de la negociación de los próximos Presupuestos Generales del Estado (PGE).
El diputado en el Congreso, Alberto Ibáñez, ha registrado una Proposición No de Ley (PNL) reclamando que esta rebaja sea un punto clave en la negociación presupuestaria. Según Ibáñez, la medida «tiene en el centro el bienestar animal y la lucha contra el abandono, muy significativa en los meses de verano», calificándola además como «una medida de clase y de apoyo a las familias, ya que muchas se ve afectadas económicamente cuando su animal enferma», antes de sentenciar que «un país que avança es un país que avança en dret animales».
Sin embargo, la oportunidad y el tono de esta iniciativa parlamentaria contrastan directamente con el escenario político actual. Compromís concurrió a las elecciones integradas en la coalición Sumar, socio directo de gobierno del PSOE. Tras más de tres años de presencia continuada en el Ejecutivo central, la rebaja del IVA veterinario sigue sin materializarse y no figuró como prioridad en las cuentas públicas planteadas previamente por el propio Gobierno.
Contradicción fiscal y distancia en el discurso animalista
Esta reclamación para aliviar el bolsillo de los dueños de mascotas coincide con la reciente reversión del IVA en suministros básicos, como la electricidad y el gas, que han regresado al tipo máximo del 21 %, sumado a la reactivación de los impuestos a la producción eléctrica estatal impulsados por el propio Gobierno central.
Por otro lado, diversos analistas señalan la incoherencia en materia de bienestar animal. Mientras en el Congreso se apela a la defensa de las mascotas como medida de clase, en diversos municipios de la Comunidad Valenciana donde gobernó o gobierna Compromís se continúan autorizando y subvencionando festejos taurinos como los bous al carrer, una práctica tradicional duramente cuestionada por los sectores animalistas.
La desafección política tras el efectismo parlamentario
Exigir a Hacienda mediante una PNL una medida que la propia coalición gubernamental podría haber impulsado de forma directa desde el Consejo de Ministros pone de relieve la brecha entre la estrategia electoral y la gestión real.
La desconexión entre el discurso y la acción gubernamental incrementa el distanciamiento entre la ciudadanía y la clase política, percibida a menudo como un entramado donde priman las estrategias electorales sobre la coherencia ideológica y presupuestaria.














