La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) pide a los consumidores no consumir los tarritos individuales de 30 gramos de fresa, frambuesa y miel procedentes de Francia tras ser notificada por las autoridades de Cantabria.
MADRID / SANTANDER
7 de agosto de 2026
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), dependiente del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, ha emitido este viernes una alerta sanitaria (Ref. ES2026/482) tras detectarse la posible presencia de fragmentos de vidrio en diversos lotes de confituras y miel de la conocida marca Bonne Maman.
La incidencia fue notificada inicialmente por las autoridades sanitarias de la Comunidad Autónoma de Cantabria a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI). Según ha precisado el organismo estatal, el aviso tiene su origen en los mecanismos de autocontrol de la propia empresa fabricante, que comunicó el problema a las autoridades en cumplimiento de la legislación vigente para retirar los productos no seguros del mercado.
Productos y lotes afectados
La alerta afecta específicamente a formatos individuales en tarro de vidrio de 30 gramos, conservados a temperatura ambiente y procedentes de Francia, con fecha de consumo preferente fijada para el 30 de junio de 2028 (30/06/2028):
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Confitura de fresa (30 g)
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Marca: Bonne Maman
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Números de lote: K154, K155 y K156
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Presentación: Tarro de vidrio (30 g)
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Fecha de consumo preferente: 30/06/2028
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Confitura de frambuesa (30 g)
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Marca: Bonne Maman
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Número de lote: K154
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Presentación: Tarro de vidrio (30 g)
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Fecha de consumo preferente: 30/06/2028
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Miel (30 g)
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Marca: Bonne Maman
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Número de lote: K157
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Presentación: Tarro de vidrio (30 g)
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Fecha de consumo preferente: 30/06/2028
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Recomendaciones a la población
Tanto la AESAN como las autoridades de consumo recomiendan de forma explícita a todas las personas que posean en sus hogares alguno de los productos o lotes mencionados que se abstengan de consumirlos inmediatamente por el riesgo de sufrir cortes o lesiones digestivas derivadas de la ingesta de los restos de cristal.
Asimismo, la red de alerta alimentaria trabaja en la verificación de la retirada de las unidades afectadas de los canales de distribución comercial.















