Las plantillas masculina y femenina, junto a los cuerpos técnicos y la directiva, acuden a la Real Basílica para celebrar la tradicional ofrenda floral a la patrona de la ciudad.
VALENCIA. — Fiel a su cita anual con la tradición y la fe valenciana, la expedición del Valencia CF se ha desplazado este viernes hasta la Real Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados para llevar a cabo la tradicional ofrenda floral con motivo del arranque del nuevo curso futbolístico. En un ambiente que combinó solemnidad, devoción e ilusión renovada, el club ché buscó la protección de la patrona antes de afrontar las exigencias de la temporada.
El acto litúrgico estuvo presidido por el vicerrector del templo y capellán de la entidad valencianista, D. Álvaro Almenar, quien recibió en el altar mayor a la representación blanquinegra. La comitiva contó con la presencia integral de las primeras plantillas masculina y femenina, sus respectivos cuerpos técnicos y la cúpula directiva del club, escenificando la unión de la institución ante los retos deportivos venideros.
Un gesto de fe y unión institucional
El momento más emotivo de la ceremonia tuvo lugar cuando los primeros capitanes de ambos conjuntos, José Luis Gayà en representación del equipo masculino y Pauleta Sancho por el femenino, se adelantaron hacia el camarín de la Virgen para realizar la oración conjunta y depositar una hermosa cesta de flores a los pies de la Geperudeta.
Durante la homilía, el capellán Álvaro Almenar dedicó unas palabras de aliento a los deportistas, instándolos a mantener la cohesión dentro y fuera de los terrenos de juego y subrayando el valor humano de la plantilla:
«Día a día le podemos presentar a nuestra patrona nuestras intenciones, nuestras plegarias y nuestras ilusiones, pero también las de vuestras familias. Tal vez esos sean los partidos más importantes de vuestra vida: el de vuestras familias, padres, hermanos y compañeros.»
Asimismo, el vicerrector quiso transmitir tranquilidad a los futbolistas recordando el acompañamiento espiritual que el club mantiene durante todo el año deportivo. Almenar reveló que antes de cada choque liguero se realiza una oración rogando por la salud de los jugadores y el éxito deportivo de la entidad: «Pedimos que no haya lesiones y que nuestro Valencia tenga muchos logros», señaló, reiterando además su total predisposición ante cualquier necesidad personal o espiritual de los integrantes del club.
Con esta emotiva visita, el Valencia CF renueva una de sus tradiciones más arraigadas y cierra los actos previos al inicio de la competición oficial, confiando en que el respaldo de su afición y la protección de la patrona guíen al equipo hacia una temporada repleta de éxitos.



















