Quién veranea en Nàquera: el refugio de verano de empresarios, familias históricas y famosos a solo 20 minutos de Valencia
Nàquera vuelve a consolidarse este verano como uno de los destinos residenciales más exclusivos del área metropolitana de Valencia. Situada en plena Sierra Calderona, la localidad combina naturaleza, tranquilidad y una larga tradición como lugar de descanso de la burguesía valenciana, una historia que se remonta a hace casi un siglo.
Un pueblo con historia a las puertas de Valencia
A apenas veinte minutos de la capital, Nàquera ha sido durante décadas uno de los destinos preferidos para quienes buscaban escapar del calor sin alejarse demasiado de la ciudad.


Su ubicación privilegiada, rodeada por el Parque Natural de la Sierra Calderona y situada a unos 250 metros sobre el nivel del mar, ofrece noches más frescas y un entorno natural que continúa atrayendo tanto a residentes como a visitantes.
Pero su historia va mucho más allá del turismo residencial. Durante la Guerra Civil, el municipio llegó a convertirse temporalmente en capital de España, al albergar reuniones del Gobierno republicano en varios chalés de la localidad.
El refugio tradicional de la burguesía valenciana
Las primeras grandes viviendas de veraneo comenzaron a levantarse en las décadas de 1920 y 1930.
Con el paso de los años, urbanizaciones como La Carrasca se convirtieron en punto de encuentro de numerosas familias empresariales valencianas que encontraban en la montaña un lugar perfecto para pasar los meses de verano.
Aquella tradición continúa hoy viva y sigue siendo uno de los municipios con mayor presencia de segundas residencias del entorno de Valencia.
Empresarios y personalidades que siguen eligiendo Nàquera
Entre los vecinos estivales más conocidos figura el empresario Federico Félix, histórico dirigente empresarial valenciano, que desde hace décadas pasa gran parte del verano en su vivienda de La Carrasca.
También mantienen residencia en el municipio distintas familias vinculadas al tejido económico valenciano, profesionales del mundo de la arquitectura, la abogacía y la empresa.
A ello se suma la presencia ocasional de rostros conocidos como la presentadora Núria Roca y el escritor Juan del Val, que también disfrutan de temporadas en la localidad gracias a los vínculos familiares con la zona.
Naturaleza, deporte y tranquilidad
Uno de los grandes atractivos de Nàquera es precisamente su entorno natural.
Los senderos de la Sierra Calderona permiten realizar rutas de senderismo y ciclismo prácticamente durante todo el año, mientras que las urbanizaciones ofrecen amplias parcelas, piscinas privadas y viviendas rodeadas de vegetación.
La creciente oferta gastronómica y de ocio también ha contribuido a que muchos propietarios prolonguen cada vez más sus estancias e incluso conviertan su segunda residencia en vivienda habitual.
Un municipio que no deja de crecer
El interés por vivir en Nàquera no ha dejado de aumentar en los últimos años.
Tras la pandemia, muchas familias optaron por instalarse definitivamente en el municipio buscando una mayor calidad de vida sin renunciar a la cercanía con Valencia.
En apenas tres décadas la población ha pasado de poco más de 2.000 habitantes a superar ampliamente los 8.000 empadronados, una cifra que durante los meses de verano prácticamente se duplica con la llegada de propietarios y visitantes.
Al mismo tiempo, el precio de la vivienda ha experimentado un importante crecimiento impulsado por la elevada demanda de chalés, viviendas unifamiliares y casas de pueblo rehabilitadas.
Un destino cada vez más atractivo para el turismo
Además del turismo tradicional valenciano, Nàquera también comienza a despertar el interés de visitantes nacionales e internacionales que buscan naturaleza, tranquilidad y proximidad con Valencia.
El auge del alquiler vacacional y del turismo de escapadas de fin de semana ha situado a toda la zona de la Sierra Calderona entre los destinos emergentes para este tipo de viajeros.
Con su combinación de patrimonio, naturaleza, historia y calidad de vida, Nàquera mantiene intacto el atractivo que durante generaciones ha convertido a este municipio en uno de los grandes refugios de verano de la provincia de Valencia.
















