Es muy importante extremar la higiene y mantener una conservación adecuada de los alimentos, así como acudir a urgencias ante síntomas persistentes o signos de deshidratación.
VALENCIA (10/08/2026) — Las altas temperaturas del verano se han convertido en el aliado perfecto para la proliferación de bacterias en alimentos y bebidas, elevando de forma considerable el riesgo de sufrir intoxicaciones alimentarias. Según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), más de la mitad de estos casos tienen su origen en alimentos preparados en el propio hogar.
Ante este escenario, especialistas de los hospitales Vithas de la Comunidad Valenciana han lanzado una voz de alarma, advirtiendo que una mala manipulación o conservación de la comida puede desencadenar desde molestias gastrointestinales leves hasta infecciones graves. Los colectivos más vulnerables, como niños, mayores y personas inmunodeprimidas, son quienes corren un mayor riesgo.
Pequeños descuidos, grandes riesgos
El incremento de consultas por gastroenteritis en esta época del año está estrechamente ligado a los hábitos estivales. El doctor Koen Jerusalem, jefe de Medicina Interna del Hospital Vithas Valencia Turia, destaca este repunte y la necesidad de proteger a los pacientes vulnerables frente a posibles complicaciones.
Por su parte, la doctora Giselle Aldacur, pediatra del Centro Médico Vithas Alzira, señala que la mayoría de los casos ocurren por «pequeños descuidos cotidianos». Romper la cadena de frío o dejar platos cocinados a temperatura ambiente durante excursiones, playas o piscinas son los errores más comunes. En la misma línea, la doctora Maria Jesús Cano, directora médica de los hospitales Vithas Alicante y Vithas Medimar, insiste en el peligro de consumir alimentos preparados que han permanecido demasiado tiempo expuestos al calor.
Los enemigos invisibles: Bacterias como la Salmonella, E. coli, el Estafilococo o la Shigella son las principales causantes de estas infecciones veraniegas, encontrando en el calor el ambiente ideal para multiplicarse rápidamente.
Guía básica de prevención en la cocina
Para frenar esta tendencia, los profesionales de Vithas proponen una serie de pautas fundamentales basadas en la higiene y el sentido común:
- Higiene estricta: El doctor Fernando Baixauli, pediatra de Vithas Castellón y Vithas Valencia 9 de Octubre, recuerda que «la higiene de manos es una medida básica y fundamental». Es imprescindible lavarse las manos antes de comer o manipular productos, además de desinfectar utensilios y encimeras.
- Refrigeración inmediata: No se debe dejar la comida cocinada a temperatura ambiente; hay que introducir los productos perecederos en la nevera lo antes posible.
- Cocción completa: Evitar el consumo de carnes, pescados o huevos crudos o poco hechos.
- Evitar la contaminación cruzada: Mantener estrictamente separados los alimentos crudos de los que ya están cocinados.
- Lavado de vegetales: Limpiar concienzudamente las frutas y verduras con agua potable antes de su consumo.
Cuándo acudir a urgencias
Los síntomas más habituales de una intoxicación incluyen diarrea, vómitos, náuseas, dolor abdominal, fiebre y debilidad general. Aunque muchos casos remiten en unos días, la precaución debe ser máxima.
Michelle Guevara, coordinadora de urgencias del Hospital Vithas Valencia Consuelo, recomienda acudir a un centro médico sin demora si los síntomas persisten en el tiempo, si existe una incapacidad total para tolerar líquidos o si aparecen los primeros signos de deshidratación, una complicación especialmente peligrosa en niños y ancianos.



