Un virulento incendio declarado durante la noche de ayer en el perímetro del antiguo cuartel de Paterna se dio por completamente extinguido antes de finalizar la jornada. A pesar de lo aparatoso de las llamas, que provocaron la lógica alarma entre los vecinos de la zona por su visibilidad en la oscuridad, los daños se limitaron al arbolado bajo y a una zona ajardinada de maleza.
El suceso obligó a la intervención urgente de varias dotaciones de bomberos, que contaron con el apoyo en tierra de unidades de la Policía Local de Paterna y del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) para asegurar el perímetro de seguridad e impedir el tránsito peatonal o rodado cerca del foco.
Gracias a la celeridad de los trabajos, las cuadrillas perimetraron y controlaron la propagación en cuestión de horas, evitando con éxito que las llamas se adentraran en la pinada limítrofe, el principal punto crítico ante el riesgo de propagación. Una vez refrescado el terreno y comprobado que no quedaban ascuas activas, los servicios de emergencia dieron el fuego por sofocado y la zona recuperó la normalidad avanzada la madrugada.



